La hermandad del odio
Muchos televidentes y lectores de periódicos poco informados creen que el fenómeno del islamismo radical es reciente y que constituye una reacción a la ocupación israelí de Cisjordania y Gaza a partir de 1967 o a la ingerencia de los Estados Unidos o de potencias occidentales en el Medio Oriente en las últimas dos décadas. Esta creencia es totalmente errónea. Lo cierto es que es el islamismo radical tiene raíces muy profundas en el mundo árabe e islámico y constituye sobre una reacción ultra-conservadora de rechazo al secularismo del mundo moderno. Como movimiento político tiene una fecha de creación y un objetivo inicial muy claramente definido. Nació en Egipto en 1928 con el nombre de «Hermandad Musulmana» y constituyó en ese momento una respuesta al secularismo implantado por Kemal Attaturk en Turquía después de la Primera Guerra Mundial. Su fundador fue el jeque Hassan al-Banna en Egipto que se propuso crear primero en su país y más tarde en todos los países árabes un régimen teocrático basado en el Corán y en la legislación coránica o Sharia.
Desde sus comienzos la Hermandad se caracterizó por dos líneas de acción aparentemente contradictorias : por una parte fue un movimiento de ayuda social y por otra parte fue un movimiento autoritario, violento y profundamente xenófobo. En la década del treinta del siglo pasado, los Hermanos Musulmanes se convirtieron en una fuerte organización semi-clandestina, con gran influencia en distintas clases sociales y particularmente entre los estudiantes.
Como lo señala el exfiscal del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, John Loftus, quien realizó un profundo estudio sobre la historia de los Hermanos Musulmanes. Hassan al Banna era un declarado admirador de Adolfo Hitler a quien escribió con frecuencia. Banna compartía muchas de las ideas nazis ; odiaba a los judíos, odiaba a la democracia y a la cultura occidental, y dio un apoyo irrestricto al virulento antisemita Haj Amin al Husseini, quien organizó los disturbios anti-judíos en Palestina en 1921, 1929 y 1936 y colaboró con Alemania creando una legión musulmana en Bosnia que luchó junto con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Como lo señala el politólogo alemán Dr. Matthias Künzel, la Hermandad Musulmana fue la primera organización árabe que adoptó el concepto de la «Guerra santa (Jihad) beligerante» para nuestra época y que convirtió la muerte en un ideal islámico. En el año 1938, diez años antes de la creación del estado de Israel, Hassan el Banna, el carismático fundador de la Hermandad Musulmana escribió un ensayo en el que escribió «Dios prodiga una vida honrosa en este mundo y eterna gracia en el venidero a la nación que perfecciona la industria de la muerte y sabe como morir noblemente».
La Hermandad Musulmana bajo el liderazgo de Hassan Al-Banna se ocupó mucho de la muerte. Su participación en la política egipcia fue violenta y su rama militar clandestina participó en varios atentados contra políticos egipcios y Banna murió en su ley, en febrero de 1949 acribillado a balas, presuntamente por agentes del gobierno egipcio.
La Hermandad Musulmana fue de los factores más extremos en el mundo árabe en su lucha contra el sionismo y el naciente estado de Israel. 10.000 voluntarios de los Hermanos Musulmanes combatieron en la guerra librada por Egipto y otros países árabes para impedir la creación de un estado judío. Pero la lucha anti-judía de la organización jihadista no se limitó al apoyo a la invasión árabe a Palestina. Recuerda el Dr.Künzel que en noviembre de 1945 los Hermanos Musulmanes cometieron el peor pogrom antijudío en la historia de Egipto. En el Aniversario de la Declaración Balfour, una declaración británica de 1917 que apoyó la creación de un hogar nacional judío en Palestina, manifestantes asaltaron los barrios judíos de El Cairo. Ellos saquearon casas y comercios, devastaron sinagogas y las incendiaron, Seis personas fueron heridas y varios centenares fueron heridas.
Un año más tarde, en 1946, la Hermandad Musulmana ayudó al Mufti Amin Al Husseini a recibir asilo en Egipto y a no ser juzgado por crímenes de guerra. Por el contrario, fue declarado representante oficial de los Hermanos Musulmanes en Palestina, lo que significó una tácita aceptación de su apoyo entusiasta a la política nazi de genocidio de los judíos. Como escribió el gran especialista en el mundo árabe e islámico Bernard Lewis en su libro «Semitas y antisemitas» de 1986 : » Un pasado nazi era una fuente de orgullo, no de vergüenza».
Los Hermanos Musulmanes decidieron ignorar la repercusión internacional del exterminio de seis millones de judíos por los nazis y explicaron el apoyo internacional a la creación de un estado judío con teorías conspirativas. Para la Hermandad, la resolución de la partición de Palestina del 29 de noviembre de 1947 fue «un complot internacional de los americanos, los rusos y los británicos, bajo la influencia del sionismo».
La inclusión de los británicos en esta lista resulta curiosa, porque la Inteligencia británica financió entre 1945 y 1948 las actividades de la Hermandad Musulmana con el fin de liquidar al naciente judío y mantener la influencia del imperialismo británico en el mundo árabe. En su tortuosa historia, la Hermandad supo ser un camaleón y alternativamente tuvo relaciones tempestuosas o cordiales con distintos gobiernos árabes y con servicios de inteligencia occidentales, entre ellos la CIA. Quizás las relaciones más conflictivas fue las que mantuvo con el gobierno de Gamal Abdel Nasser, quien mandó colgar a varios líderes de los Hermanos Musulmanes entre ellos a su más destacado ideólogo, Sayd Qutb (la vida de este personaje es tan fascinante que merece un artículo aparte).
Pero hoy la Hermandad Musulmana vuelve al tapete del Medio Oriente más fuerte e influyente que nunca. Sigue siendo la principal oposición en Egipto, su ala militar en Palestina, Hamas, tomó el poder en Gaza, y grupos afines en Marruecos, Jordania, Yemen, Bahrain, Kuwait han hecho significativos avances en los últimos años. Algunos de sus sofisticados voceros radicados en Europa tratan de dar una imagen moderada y pacifista de la organización. Pero cuando están en foros musulmanes presentan sin ambajes su ideología radical. Odian a los judíos, a los cristianos y a todos aquellos musulmanes que pretendan liberarse de la tutela de la religión organizada. Su objetivo final es imponer la ley del Islam en el mundo entero. *
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