Robert Menéndez, senador de Nueva Jersey, le dio su apoyo

Hillary busca conquistar el disputado voto hispano

Clinton recibió el respaldo de Robert Menéndez, senador de Nueva Jersey y uno de los legisladores latinos más prominentes de Estados Unidos.

La adhesión se suma a la anunciada el mes pasado por el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, de origen mexicano y figura clave de California, el estado de mayor peso electoral en el país.

«La senadora Clinton, dijo Menéndez este martes, se destaca por la riqueza de su experiencia, su profunda inteligencia y la fuerza de sus ideales. Ella es claramente la líder indicada para trazarle un nuevo camino a Estados Unidos».

Menéndez fue durante 14 años miembro de la Cámara de Representantes, presidió el Caucus Demócrata a partir de 2002 y el año pasado entró al Senado, donde actualmente hay tres hispanos. El respaldo del legislador era cortejado por otro de los candidatos, el senador de Illinois Barack Obama, segundo en la carrera, detrás de Clinton.

Para 2008 el voto hispano cobrará una importancia especial en las primarias porque varios estados con fuerte proporción de latinos ­incluyendo Nueva Jersey, Nueva York, Arizona, Florida y California­ adelantaron las primarias de los partidos para principios de año.

En elecciones anteriores el proceso de nominación de un candidato se lanzaba en Iowa y New Hampshire, dos estados con escasa participación latina.

Cerca de dos tercios de los hispanos viven en nueve de los estados que, contrariamente a la tradición, celebrarán elecciones primarias o «caucus» a más tardar en febrero.

La influencia de Menéndez se extiende a otros estados, incluyendo Florida, donde el equipo de Clinton espera que el senador de origen cubano ayude a recolectar votos y fondos para la candidata.

Según una encuesta publicada la semana pasada por el canal CBS, un 60% de hispanos registrados que se identifican como demócratas apoyan a Hillary.

La popularidad de Obama entre el electorado latino es en cambio escasa y un 40% de los hispanos dice no tener por ahora una opinión precisa del senador, pero el equipo del «Kennedy negro» no descarta un repunte espectacular.

El tercer favorito, John Edwards, es apenas conocido por un tercio de los hispanos, pero basa parte de su estrategia en una intensa campaña en los sectores más pobres, donde los latinos están bien representados.

El único hispano candidato es el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, de origen mexicano por parte de su madre, que obtiene apenas un 4% de respaldo de los simpatizantes demócratas, según la encuesta de CBS.

A nivel nacional, una vez superada la etapa de las primarias el voto latino seguirá siendo muy importante para el candidato que reciba la unción del partido para disputar la elección presidencial.

En pleno debate sobre la inmigración y tras la caída de popularidad del presidente George W. Bush, los demócratas esperan recuperar el favoritismo latino, un fenómeno ya vislumbrado en las legislativas de 2006, cuando casi siete de cada diez hispanos ayudaron a reconquistar las cámaras.

En Estados Unidos viven actualmente más de 44 millones de personas de origen latino, que constituyen la primera minoría del país. En 1992 representaban un 2% del electorado y se anticipa que en 2008 pesarán un 7%.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje