Acuerdo básico sobre cambio climático en la cumbre del G8

Gobierno ruso hace oferta a su par de EEUU por el escudo antimisiles

Entretanto, la ofensiva de protestas terrestres de los militantes anti-G8 se extendía al mar Báltico.

El presidente ruso, Vladimir Putin, causó sensación al proponer a su homólogo estadounidense George W. Bush su participación en un escudo antimisiles en antiguas instalaciones soviéticas, en vez de crear otras nuevas en Europa.

Bush consideró «interesantes» las propuestas que le hizo durante un encuentro destinado a amainar una crisis con reminiscencias de guerra fría.

Las tensiones fueron provocadas por el proyecto estadounidense de extender a Europa su escudo antimisiles instalando un radar en la República Checa y misiles interceptores en Polonia.

Rusia lo considera una amenaza para su seguridad y Putin amenazó con apuntar de nuevo sus misiles hacia Europa si se llevara a cabo el proyecto.

Al término de una entrevista al margen de la cumbre del G8, Putin propuso utilizar las instalaciones de radares ya existentes en Azerbaiyán.

De esa manera ya no tendría sentido que Estados Unidos desplegara sus medios en Europa y tampoco sería necesario que Rusia movilizara los suyos a lo largo de las fronteras con el Viejo Continente, dijo a la prensa.

Putin afirmó que el presidente de Azerbaiyán estaba de acuerdo en cooperar. Por su parte, Bush habló de «sugerencias interesantes». «El resultado de nuestras discusiones, es que los dos nos pusimos de acuerdo para tener un diálogo estratégico», dijo.

El otro anuncio, el del clima, no ha pillado desprevenido a nadie.

Los ocho miembros del G8 reconocen en su compromiso la necesidad de reducir sustancialmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero se cuidan de mencionar cifras de carácter vinculante, según un texto del comunicado final.

«Nos pusimos de acuerdo hoy, incluidos todos los principales emisores (de gases de efecto invernadero), para considerar seriamente las decisiones adoptadas por la Unión Europea, Canadá y Japón que prevén una reducción de al menos a la mitad de las emisiones globales antes de 2050″, señala.

«Nos comprometemos a cumplir esos objetivos e invitamos a las principales economías emergentes a unirse a nosotros en este esfuerzo», añade.

Alemania había convertido en una prioridad la reducción de las emisiones mundiales de CO2 en un 50% antes de 2050, con relación a las de 1990. Por ahora no se ha precisado qué año de referencia se toma en cuenta en el acuerdo.

Además, el G8 decidió tender un puente de diálogo a los países emergentes para definir el marco de la globalización, afirmaron fuentes gubernamentales alemanas.

Se trata de un gesto positivo en favor de las aspiraciones de países como Brasil y México, que lo venían reclamando.

Cinco países emergentes (Brasil, México, China, India y Sudáfrica), que asistirán como invitados el viernes al diálogo ampliado del G8, mantuvieron una reunión este jueves para consensuar posiciones.

El presidente mexicano, Felipe Calderón, invitó a sus cuatro homólogos a debatir «sobre temas mundiales especialmente significativos para los países en vías de desarrollo», según un comunicado publicado por el primer ministro indio, Manmohan Singh.

Y en las calles proseguían las acciones de los militantes antiglobalización, que el jueves dieron un giro espectacular.

Los activistas de Greenpeace y la policía se enzarzaron en una persecución marítima. Según un portavoz policial, ocho lanchas de Greenpeace fueron incautadas y 21 militantes detenidos, de los cuales dos resultaron levemente heridos, al igual que un policía.

Greenpeace habla de tres heridos que tuvieron que ser hospitalizados.

En tierra unos mil manifestantes estaban congregados en las inmediaciones de la barrera de seguridad que protege la cumbre del G8, bloqueando uno de los dos accesos. *

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