El globo desinflado de Uribe
BASTARON UNOS días para que se desinflara el operativo diversionista del presidente Uribe, señalado en Colombia como farsa o cortina de humo para ocultar el escándalo de la «parapolítica» en que están inmersos miembros del gobierno de primer nivel, legisladores y gobernadores, muchos de ellos encarcelados por decisión de la justicia. Unos 180 hombres de las FARC han sido trasladados de cárcel, Rodrigo Granda rechaza ser base de ningún tipo de acuerdo al margen de su organización, la madre de Ingrid Betancour sostiene que carece de todo fundamento la actitud de negarse al intercambio humanitario asumida por el presidente, empeñado en Washington en la misión imposible de negociar el TLC y fondos para el Plan Colombia.
Crítica de la madre de Ingrid Betancourt
Por el canal TV 5 de la televisión francesa vimos a la señora Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, declarar angustiada que no comprende por qué no acepta Uribe el intercambio humanitario que daría la libertad a su hija. Recuérdese que al estallar el escándalo de la «parapolítica», que demostró el nexo estrecho del vicepresidente y el ministro de Defensa, ambos de la familia Santos, de numerosos legisladores y gobernadores (varios de ellos presos) con las mafias de los paramilitares, los narcotraficantes y las grandes empresas, Uribe dio orden a los mandos de rescatar a los presos de la guerrilla en un operativo militar, lo que despertó alarma en toda la sociedad colombiana y motivó un llamado a la calma de Nicolas Sarkozy. En una entrevista que el miércoles le efectuó el reportero de CNN Fernando Ramos, Uribe reconoció que efectivamente el presidente francés lo había alertado sobre los riesgos mortales de semejante operativo. Uribe dio marcha atrás, y a los pocos días liberó a unos 180 presos (de un total superior a 1600), algunos de los cuales son desertores y otros fueron capturados en el curso de redadas entre las poblaciones, no guardan relación con la guerrilla y nunca fueron sometidos a la justicia. El plan es mantenerlos en su nueva cárcel 4 semanas y hacerles firmar una declaración en que se comprometen a no volver a la acción. Entre los liberados está Rodrigo Granda, contra su voluntad, trasladado a la sede de la Conferencia Episcopal. En sus primeras declaraciones condenó la brutalidad de los métodos de los militares contra las guerrilleras y sus hijos, en contraste con lo que ocurre con el hijo que tuvo en cautiverio la candidata vicepresidencial Clara Rojas, compañera de Ingrid. Aclaró que él no puede negociar ningún intercambio de presos, porque fue liberado por decisión unilateral
Mientras tanto, sigue plenamente vigente la propuesta de intercambio humanitario sustentado por las FARC de tiempo atrás y ahora renovada, para lo cual plantea el despeje de dos municipios (uno de ellos es Florida). Uribe se negó tajantemente a lo uno y a lo otro. En el reportaje citado afirmó que todo el país está despejado, lo que guarda poca relación con la realidad.
Una jugada publicitaria
Por último, el reportero requirió su opinión acerca de la insistente afirmación de que su plan procura apenas distraer la atención sobre el fenómeno de la «parapolítica». Es lo que se llama poner el dedo en la llaga. Uribe dijo que su decisión unilateral era puramente humanitaria. La opinión pública y los analistas colombianos, en grado considerable, opinan lo contrario. Un analista conocido como León Valencia dice que el «gesto» de Uribe no va más allá de una jugada publicitaria. Es que el fenómeno de la «parapolítica», tras las declaraciones de Salvatore Mancuso, ha ido creciendo como una bola de nieve y alcanza a los hombres más representativos del gobierno en todo el país. Uribe, por más que lo intente, no pude desligarse de ese fenómeno. Entre otras cosas, porque de los vínculos estrechos de los legisladores y gobernantes de su entorno inmediato con las mafias paramilitares, dependió su reelección a la presidencia. Así como los paramilitares efectuaban patrullajes conjuntos con las fuerzas del ejército, en particular con la XVII Brigada y los comandantes de las fuerzas armadas, elaboraban sus listas electorales de consuno con los políticos uribistas en cada departamento, y se preciaban de tener su bancada propia en el Congreso. A tal punto que ahora, un conjunto de jefes paramilitares presos en la cárcel de Itagüí siguen desde allí mismo practicando el espionaje telefónico (en contubernio con los servicios de inteligencia de la policía y el ejército) y confeccionado las listas para las elecciones regionales venideras.
Como esto es imposible de ocultar, la maniobra de Uribe tiene corto vuelo.
Plan Colombia y TLC
¿Cómo se explica que, siendo Uribe el principal aliado de EEUU en la región, no se liberen nuevos fondos para el Plan Colombia y el TLC esté prácticamente fondeado? En esos términos le formularon la pregunta a Uribe, y su respuesta fue un amargo lamento. Ya antes había declarado que Perú y Panamá avanzaban con su Tratado y a él lo relegaban como a un paria. Ayer partió nuevamente a Washington para hacer lobby con los senadores e intentar revertir la situación. Difícil para Sagitario. *
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