Los islamistas se atrincheraron en el campo palestino de Nahr al Bared, en el norte de Líbano

Ejército bombardea a Fatah al Islam

A última hora de la tarde helicópteros de la Fuerza Aérea libanesa entraron en acción por primera vez en estas dos semanas sobre el campo de refugiados.

Los aparatos hicieron una decena de vuelos sobre las posiciones de los islamistas, que respondieron con cohetes antitanques pero sin dar en el blanco.

«Nuestros soldados limpiaron focos de resistencia en el contorno del campo, en los lados norte y este, y los equipos de ingenieros desactivaron trampas», dijo antes el portavoz del Ejército.

También confirmó que las tropas no entraron en el campo, que no tiene límites claramente definidos. Según él, el grueso de los islamistas se atrinchera en la parte noroeste.

«No tenemos ningún plazo para la batalla, nuestra prioridad es que no mueran civiles», concluyó.

«La batalla continuará hasta erradicar» al grupo, próximo a Al Qaeda, indicó a la AFP un portavoz del Ejército. «La única elección para estos hombres armados es rendirse», añadió.

El primer ministro, Fuad Siniora, confirmó que los «terroristas» tienen que «entregarse a la Justicia y dejar las armas», según declaró a la televisión Al Arabiya.

Sin embargo, el portavoz de los islamistas, Abu Salim Taha, dijo a la AFP: «No nos rendiremos y combatiremos hasta la última gota de sangre».

El Ejército, que reforzó sus posiciones en los alrededores del campo, mantuvo los combates más duros desde el inicio de las hostilidades el 20 de mayo, y no cesaba de bombardear las posiciones de Fatah al Islam con cañones de 155 milímetros instalados ante las entradas de la parte este del campo, según un corresponsal de la AFP.

Los miembros de Fatah al Islam atacan con cohetes y disparos de metralleta a los soldados, que «no han entrado en el campo, pero lo están asediando desde el norte y el este», declaró Abu Imad Halwani, jefe militar del movimiento Fatah del presidente palestino Mahmud Abas, que colabora en el terreno con las tropas libanesas.

En el lugar quedan unos 5.000 civiles, según estimaciones de la agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (Unrwa), tras la huida de otros 25.000, que han hallado cobijo en el campo vecino de Baddaui y en las regiones cercanas.

Según el responsable palestino Imad Helwani, los que aún están allí se concentran en la zona sur, «que no está siendo para nada afectada por la artillería libanesa (…) y no hubo víctimas civiles», dijo por teléfono a la AFP.

Este líder de la rama armada del partido Fatah explicó que sus hombres fortificaron el sur del campo con sacos llenos de arena y que están atrincherados «para impedir a los de Fatah al Islam infiltrarse entre la población civil y escapar del Ejército».

Tres soldados libaneses murieron este sábado en los combates, según el Ejército, lo que eleva a 94 el número de bajas en la contienda, entre ellos 41 militares y otros tantos milicianos islamistas.

El viernes el Ejército perdió a tres soldados y Fatah al Islam a ocho hombres. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje