ANALISIS INTERNACIONAL

El mes más mortífero para EEUU en Irak

Escrito por: NIKO SCHVARZ

Viernes 01 de junio de 2007 | 3:33
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

El Pentágono acaba de reconocer que mayo fue el mes más mortífero para sus tropas en Irak. Un día antes de finalizar el mes sus bajas se cifraban al menos en 114, para un total que alcanza los tres millares y medio desde el inicio de la invasión y más de 25.200 heridos registrados, que en gran parte han sido víctimas de tratamiento deficiente en los hospitales militares. Días pasados veíamos escenas desgarradoras de los padres y hermanos dominicanos de un joven enrolado en el ejército estadounidense muerto a los cuatro meses de haber tomado el servicio. Bush se limita a rendirles un homenaje protocolar a los muertos una vez por año en el cementerio de Arlington, y a aumentar el número y extender la permanencia de las tropas de ocupación en Irak.

 

Bochorno para los demócratas

Los legisladores demócratas no dieron la talla en la lucha por traer las tropas de regreso a casa, tal cual lo reclama una amplia mayoría de la sociedad norteamericana, y a pesar de su prevalencia en las dos ramas legislativas. Cuando el Congreso se abocó a considerar una solicitud de la Casa Blanca de 100 mil millones de dólares suplementarios para la guerra en Irak y Afganistán, los demócratas le adosaron al proyecto un calendario escalonado de retirada de las tropas, que debía concluir el año entrante. En actitud prepotente, Bush vetó el proyecto de una plumada, siguió presionando y al final se salió con la suya: le votaron los fondos para intensificar la guerra y aumentar los efectivos, eliminando toda mención al regreso de las tropas. Un bochorno para los demócratas. Máxime porque la guerra se intensificó, con resultados mortales para los ocupantes. El plan ampliamente publicitado de un gran operativo de seguridad lanzado en febrero y que involucra a 85 mil hombres de los ocupantes y de las fuerzas iraquíes, se ha sellado por un fracaso completo, al punto de que algunas acciones de la resistencia se verificaron en el corazón de la “zona verde” de Bagdad, la más protegida del mundo, donde están instaladas la embajada norteamericana y los organismos del sedicente gobierno iraquí (que es más o menos lo mismo). Por otra parte, las acciones de la resistencia se ejercen contra todas las tropas extranjeras, como lo prueba el apresamiento en Bagdad, a plena luz del día, de cinco británicos, para rescatar a los cuales se envió un grupo selecto de integrantes de los servicios secretos.

Estados Unidos ha quedado cada vez más aislado en su aventura iraquí, lo que se acentuará en los próximos meses con el retiro de otros países. España se mandó mudar en 2004 y dejó solamente un contingente de 700 soldados en Afganistán. EEUU no le perdona que haya vendido aviones a Venezuela, a pesar de su veto, y que el canciller Moratinos haya visitado Cuba enfrentando casi medio siglo de bloqueo norteamericano.

 

Tropas a permanencia

En estas condiciones, ha aparecido una variante sobre el futuro de Irak de la que da cuenta el siguiente cable publicado el jueves 31: “La presencia del ejército de Estados Unidos durante medio siglo en Corea del Sur podría servir de modelo para un futuro en el que las fuerzas de EEUU en Irak jueguen un papel de apoyo en lugar de entrar en combate, dijo ayer la Casa Blanca”.

Como se sabe, EEUU descerrajó en 1950 la guerra de Corea, con el belicoso secretario de Estado John Foster Dulles (el mismo que después habría de ordenar la invasión de Castillo Armas a Guatemala) en las trincheras del paralelo 38º. Durante tres años de guerra, las víctimas se contaron por millones y finalmente se llegó al armisticio de Panmunjon, con las dos Coreas divididas. (Casualmente, hace unos pocos días, un ferrocarril atravesó esa frontera hacia el norte llegando del sur y otro a la inversa, facilitando el emotivo reencuentro de familias separadas por más de medio siglo). En ese extenso período, EEUU ha mantenido sus tropas y bases militares en Corea del Sur, y en el pasado orquestó golpes de Estado en Seúl para colocar gobernantes totalmente afines a sus intereses. La traducción para el caso iraquí significaría que allí las tropas yankis se mantendrían a permanencia, así como su dominio sobre la riqueza petrolera, la explotación de sus recursos y los negociados de la reconstrucción a cargo de Halliburton, la empresa ligada a Dick Cheney, y otras dirigidas por los financiadores de las campañas electorales de Bush.

 

Informes de inteligencia

Hablando del vicepresidente: se revelaron recientemente dos informes de sectores especializados de inteligencia que fueron entregados a funcionarios de Washington de primer nivel en vísperas de la invasión a Irak, en el cual se alertaba que una acción de ese tipo podría hundirlos en un pantano peor que el de Vietnam. Estas recomendaciones fueron desoídas por la hegemonía que ejercían sobre la Casa Blanca el vicepresidente Cheney y el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld, promotores entusiastas del ataque militar. La nómina incluye también a Paul Wolfowitz, entonces Nº 2 del State Department, hoy renunciado con escándalo de la dirección del Banco Mundial.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Domingo 12 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Despejado, 17 °C