El nacimiento de Televisora Venezolana Social (TVes)
CUANDO usted recorra estas líneas recién habrá comenzado a emitir la Televisora Venezolana Social (TVes), el primer canal de servicio público de Venezuela, al haber caducado a medianoche la concesión otorgada por 20 años a Radio Caracas Televisión (RCTV). Ya está en funciones su Consejo Directivo integrado por productores independientes, que se propone difundir producciones comunitarias alternativas y de realizadores nacionales. La medida de no renovar la concesión, adoptada por el gobierno del presidente Chávez y refrendada por la Asamblea Nacional y por el Tribunal Supremo de Justicia, tuvo gran repercusión en el país y en el mundo, generando manifestaciones de signo contrapuesto de carácter multitudinario.
Los fundamentos legales
La señal televisiva le fue entregada a RCTV en concesión que a medianoche venció por el Estado venezolano, propietario legal y legítimo de la misma. Es una concesión precaria y revocable. El Estado no tenía ninguna obligación legal de renovarla. Antes bien, poderosas razones obraban en sentido contrario. La Asamblea Nacional refrendó la decisión en sesión realizada en una plaza de Caracas («Parlamento en la calle»). La presidenta del órgano legislativo, diputada Cilia Flores, estimó que la no renovación de la concesión permite ampliar el proceso de democratización del espectro radioeléctrico y a la vez romper con el monopolio de los medios, por el cual «el dueño del medio es también el dueño del mensaje» El propietario de la empresa, Marcel Granier, interpuso un recurso de revocación. El miércoles el Tribunal Supremo de Justicia declaró improcedente el recurso, fundamentó que RCTV tiene posibilidad de seguir emitiendo por señales de cable y satelital y produciendo audiovisuales para el exterior. El viernes, la Justicia decidió que toda la infraestructura tecnológica pase a manos del gobierno para el nuevo canal público.
Esto en cuanto a los aspectos jurídicos, en los cuales se cumplió estrictamente con lo establecido en la Ley de responsabilidad social en radio y TV (Ley ReSoRTe), aprobada por la Asamblea Nacional.
Un canal golpista
La campaña mundial alega que se viola la libertad de expresión al censurar a un medio opositor al gobierno. No es así. Ese canal, y casi todos los demás, ejercieron durante años esa función opositora, predicando en todos los tonos contra el gobierno, y no se les tocó un pelo. No se puede señalar ningún caso de censura, a lo largo de años. Otra cosa es que RCTV fue la abanderada del golpe de Estado de abril de 2002, y por esa razón el gobierno considera inconveniente renovarle la concesión una vez que caducó.
Las pruebas del apoyo de RCTV al golpe de Estado del 11 al 14 de abril de 2002 son amplísimas. Están resumidas en un trabajo exhaustivo de Manuel Castells Vázquez, exclusivamente desde el ángulo jurídico. Allí encontramos: 1) difusión de la arenga del general Néstor González González el día 11 llamando al golpe de Estado; 2) difusión del video que justificó el golpe e insultos soeces a los seguidores de Chávez; 3) difusión de la nómina de dirigentes del gobierno cuya detención era solicitada por los golpistas, y apoyo eufórico a los atentados contra la integridad personal de diputados como Tarek William Saab y Rodríguez Chapín; 4) «apagón comunicacional», sobre todo los días 13 y 14 de abril, haciendo creer que todo estaba tranquilo en Caracas, mientras sucedía todo lo contrario y el pueblo se movilizaba contra el golpe; 5) silencio sobre el hecho de que gobernantes opositores clausuraban medios de difusión y de que la cadena informativa del presidente Chávez del 11 de abril desapareció del aire a las 15:45 horas; 6) censura a la declaración constitucionalista del general Baduel y de las manifestaciones populares a favor del retorno del presidente. RCTV difundió la falsa renuncia de Chávez (que nunca existió) y su dueño se reunió con el golpista Pedro Carmona para darle su apoyo en nombre de los «medios de comunicación», el 13 de abril al mediodía. La conclusión es que «el papel de RCTV fue legitimar el golpe de Estado antes, durante y después del mismo».
Crítica a los críticos
No vale la pena referirse a la SIP, porque esta corporación, registrada inicialmente en el estado de Delaware, representa los intereses de los dueños de los medios y no la libertad de expresión.
A la «preocupación» expresada por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos le respondió el ministro Willian Lara recordando que «ellos financiaron, montaron, dirigieron el golpe contra la democracia venezolana».
El Parlamento europeo, en su última sesión en Estrasburgo votó una reprimenda contra Chávez el 24. De sus 785 miembros asistieron 65 y votaron 43 a 22 una moción del Partido Popular (de Aznar, Rajoy y Cía). Extraño Parlamento que adopta decisiones con el 5% de sus integrantes.
Otro ejemplo es Globovisión, canal golpista hermano siamés de RCTV. En Direct TV yo veo Telesur, pero resulta que ahora, sin que nadie lo pidiera ni anunciara, apareció Globovisión, casualmente pegado a Telesur. El sábado pude presenciar un show lacrimoso y ramplón de la más baja estofa, que se prolongó por horas.
Otro caso de la campaña internacional. En el diario Panamá América un ex alcalde de Panamá, Guillermo Cochez, escribe sobre Venezuela y afirma (textual) que «el gobernador del estado de Zulia Manuel Rosales fue ganador de las últimas elecciones presidenciales en ese país, de las que fue despojado producto de la cibernética socialista de Chávez». De estas mentiras elefantiásicas se nutre la campaña.
La conclusión de esta historia va a comenzar a escribirse a partir de hoy. Al revés de lo que dicen los contras, la libertad de expresión en Venezuela puede cobrar un gran impulso si la gente de TVes cumple su función con apego a los valores periodísticos y éticos. *
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