Una semana más de espera
El juez Simon Brown dijo que debido a una acumulación de trabajo atrasado, su decisión, que inicialmente se esperaba para esta semana, se realizará «en algún momento de la semana que viene».
El Tribunal Superior escuchó ayer los argumentos de los abogados de Straw y de Pinochet, así como de Bélgica y del grupo de derechos humanos Amnistía Internacional. Mientras tanto, el gobierno de España volvió a rechazar un nuevo reclamo del juez Baltasar Garzón para que se realice una apelación inmediata en caso de que Gran Bretaña decida liberar al ex gobernante, de 84 años, por razones humanitarias.
Pinochet fue detenido en Londres en octubre de 1998 a pedido de Garzón, quien quiere juzgarlo por crímenes cometidos durante su régimen, entre 1973 y 1990.
Luego de que Straw anunció en enero su «intención» de liberar a Pinochet debido a su estado de salud, el gobierno español, que nunca escondió su disgusto por la demanda de Garzón, afirmó que ya no atendería los pedidos judiciales sobre el caso porque había pasado de la esfera judicial a la política.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, dijo que si el gobierno cambia ahora su posición, quedaría en ridículo ante el mundo y pondría en riesgo sus relaciones con Chile y otros países latinoamericanos.
Pero al decidir el martes que el reclamo merecía ser escuchado, el tribunal británico –aunque Garzón ya no sea de la partida– abrió el camino para una nueva y posiblemente prolongada batalla judicial sobre Pinochet.
El nuevo giro del caso quebró también la intransigencia de Straw sobre los exámenes médicos realizados al ex dictador Pinochet.
El abogado de Straw dijo que el ministro no está «desesperado» ante el reclamo para que revele el resultado de los exámenes realizados el mes pasado y que ha mantenido en secreto para respetar la confidencialidad del paciente.
Más de 3.000 personas murieron o desaparecieron en Chile durante los 17 años del régimen que Pinochet encabezó tras derrocar al presidente socialista Salvador Allende, el 11 de setiembre de 1973.
Exhortación
Mientras tanto, una agrupación de simpatizantes del ex dictador pidió ayer que el gobierno de Santiago retire a su embajador en Bélgica para repudiar las acciones judiciales contra el ex gobernante.
La exhortación está contenida en una carta entregada a la Cancillería, dijo Marcelo Cabrera, líder del «Movimiento Vitalicio» que lleva el nombre de Pinochet.
Bélgica «se ha pasado a Chile por las partes más íntimas», criticó al dirigente al denunciar el supuesto menosprecio belga.
Los chilenos debieran boicotear los productos importados desde el país europeo, expresó en las puertas del Ministerio de Relaciones Exteriores tras la entrega de la misiva.
Partidarios de Pinochet realizaron el martes un mitin frente al edificio de la embajada de Bélgica en Santiago al conocer la decisión de la Corte.
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