Pakistán ordenó el envío de más tropas a Karachi
Pakistán ordenó ayer el envío de más tropas a Karachi (sur) mientras la violencia seguía presente por segundo día consecutivo, aumentando el balance a 37 muertos en los choques entre grupos políticos por la destitución del ex presidente de la Corte Suprema. Iftikhar Mohammed Chaudhry fue destituido el 9 de marzo, en una decisión gubernamental que provocó múltiples manifestaciones de los medios judiciales y de la oposición, desde los partidos islamistas hasta las fuerzas laicas de los ex primeros ministros Benazir Bhutto y Nawaz Sharif.
Por lo menos 34 personas murieron y un centenar sufrieron heridas el sábado, en enfrentamientos entre grupos políticos rivales en Karachi, poco antes del inicio de una manifestación a la que iba a asistir Chaudhry.
La mayoría de los muertos eran miembros de partidos de la oposición, en particular del Partido Popular de Pakistán (PPP), formación de la ex primera ministra Benazir Bhutto, ahora exiliada.
Unos 15.000 policías y miembros de las fuerzas paramilitares habían sido desplegados para prevenir los actos de violencia.
Desde su destitución, el ex presidente de la Corte Suprema de Pakistán se ha convertido en el símbolo de la oposición al poder militar encarnado desde hace ocho años por el gobierno de Musharraf.
Debido a lo sucedido, Chaudhry permaneció bloqueado todo el sábado en el aeropuerto de Karachi y al final del día tomó un avión en dirección a Islamabad, según su abogado Imdad Awan.
Mientras la oposición denuncia una maniobra del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, para deshacerse del primer magistrado del país antes de las elecciones de fin de año, el régimen acusa a la oposición de politizar un asunto estrictamente judicial.
Musharraf, descartó el sábado decretar el estado de emergencia en la mayor ciudad del país, donde viven 12 millones de personas, según los medios informativos oficiales.
En Karachi, sin embargo, se registraron ayer nuevos actos de violencia, que conllevaron la muerte de dos personas, entre ellas un policía.
Un policía murió a causa de un disparo en el barrio de Mangopir (oeste de Karachi), donde «atacantes incendiaron su motocicleta y lo torturaron antes de matarlo», afirmó Shafiqur Rehman, un agente local, mientras que la segunda víctima falleció en otro tiroteo. *
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