Reclamó a los líderes iraquíes que dupliquen esfuerzos en favor de la reconciliación

Sorpresiva visita del vice de Estados Unidos a Irak

«Hoy he sentido una mayor toma de consciencia por parte de los responsables iraquíes. Hablé de la importancia de que trabajen juntos para resolver estos temas en los mejores plazos», declaró al término de una visita sorpresa de un día a Irak, en referencia a objetivos clave en el terreno económico, político y de seguridad.

Cheney comentó que los responsables iraquíes con los que se entrevistó le hicieron ver que «la situación ha mejorado» desde su última visita, en diciembre de 2005, en referencia a la inseguridad. Pero el vicepresidente no consiguió una respuesta a su demanda de que los diputados iraquíes anulen sus dos meses de vacaciones de verano, que irritan a Washington en un momento en que deben adoptarse leyes cruciales sobre el petróleo y la reconciliación, entre otras.

Cheney, cuyo viaje fue mantenido en secreto hasta llegar a Irak ayer miércoles por la mañana en el marco de una gira por la región, se reunió con el primer ministro, Nuri al Maliki, y sus ministros más importantes, así como con los tres miembros del Consejo de la Presidencia iraquí.

Durante la estancia de Cheney un cohete explotó en la ultraprotegida Zona Verde de Bagdad, donde se encontraba el vicepresidente con varios periodistas. Maliki, que calificó el encuentro de «positivo», estimó que permitió «sentar las bases de las etapas que hay que pasar tanto en el frente de la seguridad como en el de las cuestiones políticas internas».

«Hemos hablado de los desafíos que nos esperan, pero también de los éxitos que hemos obtenido para el pueblo iraquí. Hemos conseguido la libertad, hemos conseguido la democracia», continuó el primer ministro.

Cientos de personas se manifestaron en la ciudad santa chiita de Nayaf, al sur de Bagdad, para protestar contra la visita de Cheney, convocados por el jefe radical chiita Moqtada Sadr, opuesto fuertemente a la ocupación estadounidense. La llegada de Cheney a Irak coincidió con un atentado en Erbil, la capital del Kurdistán iraquí.

«Un camión bomba explotó frente al edificio del Ministerio del Interior y del Departamento de Seguridad. Catorce personas murieron y 87 fueron heridas, entre ellas empleados del ministerio», declaró Karim Sinjari, ministro del Interior de Kurdistán, en una conferencia de prensa en Erbil, 350 kilómetros al norte de Bagdad.

Cuatro periodistas iraquíes murieron el miércoles en una emboscada que les tendieron hombres armados cerca de Kirkuk, indicaron los servicios de seguridad iraquíes, y otras dos personas murieron tras ser blanco de hombres armados en Bagdad. *

 

Encuesta

La mayoría de los estadounidenses respalda un calendario de retiro de tropas estadounidenses en Irak y no cree en el argumento del presidente George W. Bush de que mantener efectivos en ese país evitará futuros ataques terroristas, según una encuesta publicada ayer.

Según la encuesta de USA Today/Gallup, el 59% de los encuestados apoya el establecimiento de una fecha tope para el retiro de las tropas estadounidenses de Irak y solamente un 22% acepta el argumento de Bush de que mantener una continua presencia militar previene nuevos ataques terroristas a Estados Unidos.

Los resultados indican que los votantes se mantienen escépticos sobre la política de Bush en Irak, a pesar de las advertencias de la Casa Blanca de que una retirada de tropas desataría un baño de sangre en Irak y pondría a Estados Unidos en una situación más vulnerable frente al terrorismo.

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