Ratzinger llegó ayer a Brasil con un mensaje contra el aborto

Papa espera dar "impulso misionero" al continente

Una tarde fría y lluviosa recibió al Papa alemán a su llegada al aeropuerto internacional de Sao Paulo, donde lo esperaban el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, junto a su esposa Marisa y autoridades eclesiásticas.

«Brasil ocupa un lugar muy especial en el corazón del Papa», dijo Benedicto XVI en el aeropuerto, en su primer discurso en suelo brasileño, recordando que este país «posee hoy el más alto número de católicos» del mundo.

Durante su visita de cuatro días, el Papa canonizará al primer santo brasileño, Fray Galvao, e inaugurará el domingo la V conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

Desde el aeropuerto y en su primer discurso en el país, íntegramente en portugués, el pontífice indicó que espera que esta conferencia pueda darle «un nuevo vigor e impulso misionero a este continente» latinoamericano, una región que ha registrado un fuerte avance de las religiones evangélicas pentecostales.

Abogó también por que el cónclave reitere las posiciones por el «respeto a la vida, desde su concepción hasta su natural declive, como exigencia propia de la naturaleza humana», en un claro mensaje contra la eutanasia y el aborto, tras la reciente despenalización de esa práctica en Ciudad de México.

Brasil también registra un agitado debate en torno a la legalización del aborto, con una propuesta del ministro de Salud, José Gomes Temporao, para someter el tema a plebiscito.

Más temprano, Benedicto XVI había respaldado la amenaza de excomunión de los obispos mexicanos contra los legisladores que aprobaron en abril la legalización del aborto en Ciudad de México.

La excomunión es una regla «que no es arbitraria y que está prevista en el código de derecho canónico», dijo a la prensa a bordo del avión que lo transportó a Brasil.

También entonces descalificó la Teología de la Liberación, corriente de fuerte arraigo en América Latina en los años 1970 y que todavía tiene influencia en una región con altos índices de pobreza y desigualdad.

Esas ideas «eran erróneas, pero esto ya lo saben todos», aseguró el Papa, quien como cardenal dirigió durante 24 años la Congregación de la Doctrina de la Fe, que silenció en 1985 a uno de los principales ideólogos de esa corriente, el sacerdote brasileño Leonardo Boff.

A su llegada a Brasil, el pontífice hizo referencia a la «solidaridad con los pobres y desamparados» e hizo una mención especial para los pueblos indígenas, originarios de América.

Afirmó que la Iglesia insistirá en su empeño en el «fortalecimiento de la familia -como célula madre de la sociedad-, de la juventud (…) y defendiendo y promoviendo los valores subyacentes en todos lo segmentos de la sociedad, especialmente de los pueblos indígenas».

«Nuestro país lo recibe con los brazos abiertos porque mucho espera de su liderazgo», dijo el presidente Lula a su lado. Y afirmó que ambos comparten intereses comunes en la «revitalización» de la familia y la juventud.

Este se considera el gran acercamiento de Benedicto XVI a América Latina, la gran cantera católica que acoge a la mitad de fieles del mundo.

Más de 10.000 efectivos fueron destinados para cuidar la seguridad de Benedicto XVI, de 80 años. Durante su visita a Brasil, el Papa hará siete recorridos en papamóvil, oficiará dos misas campales, tendrá un encuentro con jóvenes católicos en un estadio y se espera que atraiga a un mínimo de 1,2 millones de personas, según datos de la organización.

En aras de la seguridad, se montó una cabina blindada en el balcón del Monasterio de Sao Bento, desde donde el Papa bendecirá a la población tras llegar a Sao Paulo en la tarde de ayer. Centenas de personas se fueron congregando desde primeras horas del día ante ese monasterio para ver personalmente al Papa. *

 

Homosexuales

Organizaciones brasileñas de homosexuales reclamaron ayer, en coincidencia con la llegada del papa Benedicto XVI, que se garantice el estado laico y criticaron las presiones del Vaticano para que no se aprueben leyes que los favorezcan.

 

Cifras

Mil voces de 50 coros participarán en la vigilia de la misa campal, se gastará un total de 1,2 millones de dólares, mientras que 7.000 árboles serán plantados: estas son algunas de las cifras y curiosidades en torno a la visita del papa Benedicto XVI a Brasil.

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