Represión policial en Santa Cruz dejó 15 heridos
Alrededor de 15 heridos, uno de ellos de gravedad, causó la represión policial a una marcha de protesta de empleados municipales en la ciudad austral de Río Gallegos. La policía disparó balas de goma y gases lacrimógenos contra la manifestación de medio millar de empleados.
Los trabajadores municipales intentaban llegar a la sede del Gobierno provincial, que responde políticamente a Kirchner, para reclamar el envío de fondos a la alcaldía para abonar un acordado aumento de salarios.
La movilización estuvo encabezada por el alcalde de Río Gallegos, Héctor Roquel, de la opositora Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata), a quien el Gobierno federal acusa de promover los conflictos gremiales en Santa Cruz.
Una fuente gremial denunció a la prensa que uno de los heridos fue alcanzado por un disparo de bala de plomo, por lo que debió ser hospitalizado. Los demás heridos fueron víctimas de proyectiles de goma lanzados por la guardia antidisturbios.
El gobierno santacruceño atizó ayer el conflicto al acusar a un cura párroco de una localidad del interior provincial de «guardar armas» en su iglesia.
La provincia, que fue gobernada por Kirchner entre 1991 y 2003, es uno de los distritos más grandes del país por superficie, con 244.000 kilómetros cuadrados, pero con una de las más bajas densidades poblacionales, con 0,8 habitantes por km cuadrado.
Santa Cruz tiene unos 170.000 habitantes y es un distrito rico en petróleo, pero la mayoría de la gente vive del empleo público, la producción agrícola y el turismo.
La protesta de los municipales se sumó a la prolongada huelga que llevan adelante educadores santacruceños en reclamo de aumento en su salario básico congelado en 161 pesos (52 dólares) desde 1991, aunque las sumas no remunerativas elevan el sueldo neto a cerca de 2.000 pesos (645 dólares).
Los reclamos docentes vienen siendo rechazados por el Gobierno federal que atribuye el conflicto a una puja política con miras a la elección presidencial del 28 de octubre. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, señaló este miércoles a una radio que «el paro docente es absolutamente político y no tiene nada de racionalidad».
El mandatario había calificado de «cobardes ‘patoteros’ (pandilleros)» a los maestros que protestaron la noche del lunes frente a su casa en Río Gallegos y delante de la vivienda de su madre, María Juana Ostoic, nacida en Chile.
«Son unos cobardes porque fueron a ver a una mujer de 86 años para insultarla», fustigó Kirchner. *
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