Lula: El Estado debe tratar el aborto como una cuestión de salud pública
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que es personalmente contrario al aborto, pero que como mandatario debe tratar esa cuestión como un problema de salud pública.
Lula dijo que como padre y marido es «contrario al aborto», pero que como mandatario asume que «el Estado debe tratar eso como una cuestión de salud pública», en una entrevista con la Red Católica de Radio.
«Hoy tenemos en Brasil 30% de niñas de 15 a 17 años fuera de la escuela a causa de un embarazo precoz», dijo Lula.
«Si tuviésemos en Brasil un buen proceso de planificación familiar, de educación sexual, posiblemente no tendríamos la cantidad de embarazos indeseados que tenemos hoy en Brasil (…) conozco casos de niñas que se perforaron el útero con una aguja de tejer» para hacerse un aborto, dijo Lula.
Y por eso, afirmó que «el Estado no puede mantenerse ajeno a una cosa que existe, que es real, y no dar asistencia a esas personas (…) El Estado no puede abdicar de cuidar de eso como una cuestión de salud pública porque si no es llevar a la muerte a muchas jóvenes en este país».
Su ministro de Salud, José Gomes Temporao, propuso someter a plebiscito la despenalización del aborto, como el que se hizo en Portugal en febrero pasado. «Se trata, ante todo, de una cuestión de salud pública, porque miles de mujeres mueren todos los años sometiéndose a abortos inseguros», afirmó Temporao. El aborto en Brasil está autorizado sólo para casos de peligro de muerte de la madre o de violación.
El gobierno brasileño tiene una activa política de prevención de embarazos indeseados, y ofrece gratuitamente millones de preservativos y las llamadas píldoras del día después, por lo que ha recibido fuertes críticas de la Iglesia.
Lula tendrá un encuentro con el Papa el jueves, un día después de la llegada del pontífice a Brasil en su primer viaje a América Latina. El mandatario brasileño afirmó que solicitará al Papa cooperación en la difusión mundial de las políticas sociales aplicadas en Brasil y también que quiere hablar con él sobre familia y juventud. A pesar de declararse católico, Lula no ha dudado en enfrentarse a la Iglesia en temas como la planificación familiar. Recientemente criticó lo que consideró hipocresía de la Iglesia con los jóvenes en temas de sexualidad y uso del condón: «El sexo es una cosa que le gusta a casi todo el mundo y es una necesidad», declaró. *
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