OPINION INTERNACIONAL

Cuando Brasil quebró la patente de un medicamento anti-sida

LA NOTICIA publicada el sábado bajo el título «Lula quebró patente de remedio anti-sida» según la cual «el presidente brasileño firmó ayer (viernes 4) el primer quiebre de una patente de medicamento en Brasil, correspondiente al anti-sida Efavirenz de la multinacional Merck», reviste extraordinaria importancia para todos los países en desarrollo e incide en el debate mundial sobre comercio internacional y la Ronda de Doha de la OMC. Es la primera vez que Brasil adopta una decisión de este tipo, y no conozco ningún antecedente a nivel mundial.

 

Una medida histórica, en defensa de los enfermos

Jornal de Brasilia informó el sábado en los siguientes términos: «El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció ayer la licencia compulsoria del remedio Efavirenz, lo que en la práctica representa la quiebra de la patente del medicamento. Lula afirmó que, de ser necesario, lo mismo ocurriría con otros remedios. ‘Estamos dando un paso importante. Vale para este remedio y para tantos otros como fuera necesario’ dijo en la ceremonia referida al medicamento fabricado por el laboratorio Merck Sharp&Dohme. Este retroviral es consumido por 75 mil pacientes de sida en la red pública. El gobierno estima que el quiebre de la patente se traducirá en un ahorro de 30 millones de dólares anuales hasta 2012. Con la medida, el país puede iniciar la producción del remedio o importar medicamentos genéricos. Las negociaciones para la reducción del precio del comprimido (1,59 dólar) datan del año pasado. La propuesta del laboratorio, de una reducción del 30%, fue considerada insatisfactoria por el Ministerio de la Salud. Es la primera vez que Brasil licencia un remedio protegido por una patente».

Ana Paula Prado, asesora técnica del Programa nacional anti-sida, declaró: «Este es un momento histórico. Es la salud en detrimento de lo comercial. Es la sustentabilidad del programa para garantizar su continuidad en el largo plazo». Con conceptos análogos recibió apoyo de las entidades sociales que representan a los portadores de HIV. La Red Brasileña de Integración de los Pueblos (Rebrip) señaló además que el actual sistema de patentes favorece las remesas hacia los países detentores de tecnología y perjudica a los países en desarrollo.

 

De la India, tres veces más barato

Al firmar la medida, Lula afirmó: «Entre nuestro comercio y nuestra salud, nosotros cuidaremos de nuestra salud. No es posible que alguien se haga rico con la desgracia de los otros», tras señalar que el precio que Merck aplica al producto en Brasil es más de 100% más caro que el que ofrece a Tailandia. «Es una falta de respeto, como si el enfermo de Brasil fuese inferior». La importancia de la decisión se acrecienta por el hecho de que Brasil es el único país del hemisferio sur que, como señaló el ministro de Salud, José Gomes Temporâo, entrega medicamentos a todos los brasileños con sida «de manera universal, gratuita e integral».

Hubo negociaciones previas con la empresa Merck, que ofreció una rebaja de 30% sobre el precio de 1,59 dólar por comprimido, mientras Brasil reclamaba un precio de 0,65 dólar, igual al pagado por Tailandia. Ahora importará el medicamento genérico de tres laboratorios de la India ya certificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a un precio de 0,45 dólar. De esta forma ahorrará 30 millones de dólares de los 42,9 millones que gastaba anualmente en el Efavirenz.

El ministro de Salud aseguró que la medida adoptada está prevista en el tratado denominado Trips por su sigla en inglés (que corresponde a Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el comercio), y también por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la ley de propiedad industrial brasileña. La licencia compulsoria es de aplicación cuando un país se ve en dificultades de acceder a determinado bien por abuso económico, negativa o incapacidad de proporcionarlo por el fabricante. El gobierno clasificó a Efavirenz como fármaco de interés público, lo que justifica la emisión de la licencia compulsoria.

Lula enfatizó que la medida podría volver a aplicarse en casos semejantes. «Hoy se trata del Efavirenz, mañana puede ser otro comprimido que tenga precios desproporcionados, no solamente para nosotros sino para cualquier ser humano infectado». Vale la pena reflexionar sobre la magnitud del sobreprecio cobrado por la empresa extranjera, a partir de la diferencia entre 1,59 y 0,45 dólar por comprimido.

 

Washington decepcionado (disappointed)

De inmediato el gobierno norteamericano declaró estar «decepcionado» (disappointed) por la decisión brasileña, la cual fue criticada abiertamente por la Cámara de Comercio de EEUU, que reúne a más de 3 millones de empresas. La Secretaría de Comercio de EEUU, que trata las cuestiones de la propiedad intelectual, expresó su preocupación. Las principales transnacionales farmacéuticas, agrupadas en la Federación Internacional de Industrias Farmacéuticas, atacaron la política del gobierno brasileño tildándola como una actitud de «confrontación» y amenazan con que el país tendrá dificultades en el futuro para acceder a inversiones en esa área.

Pero se la tienen que tragar.

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