El New York Times hace su mea culpa

Nueva York, ANSA

The New York Times, seriamente afectado por los errores que se cometen en él, puso bandera blanca y está dispuesto a pedir ayuda a sus lectores, alarmado por las consecuencias que aquello pueda acarrearle.

Un número telefónico especial y una dirección de e-mail (‘[email protected]’) estarán a disposición del público para comentarios y rectificaciones de un nuevo «desk» creado especialmente por el director Joseph Lelyveld.

«Publicaremos un anuncio diario en la página dos invitando a los lectores a llamarnos por teléfono y a escribirnos no sólo sobre los errores relativos a los hechos, sino también sobre la falsedad general de las noticia», escribió Lelyveld en la redacción según apareció en Inside.com, una revista Internet dedicada al mundo de los medios de comunicación.

La autocrítica de la «Vieja Señora de gris», como el Times es conocido en Nueva York, sigue a algunos clamorosos hechos que arrojaron ciertas dudas sobre un diario juzgado universalmente entre los más autorizados del mundo.

Fue justamente el Times el que admitió, no sin cierto embarazo, meses atrás, «haberse equivocado en el despiadado seguimiento del caso de Wen Ho Lee», el científico de origen chino acusado de espionaje por el FBI. El mismo diario tuvo que publicar un artículo de rectificación en una historia de primera página de agosto según la cual el Polo Norte se estaba derritiendo.

Si errar es humano, perseverar es diabólico. A fines de setiembre, sin hacer ninguna verificación, el Times publicó una fotografía con el epígrafe equivocado: identificaba como palestino a un estudiante judío en la explanada de los Lugares Santos, permitiendo deducir que el joven estaba por ser atacado por un policía israelí que estaba cerca.

En realidad la fotografía había sido tomada en otra zona de la parte vieja de Jerusalén y el policía estaba protegiendo no atacando al joven judío.

Fueron necesarias dos series de rectificaciones para conocer, siete días después, la verdad.

Incidentes como estos oscurecen por otra parte el hecho de que el Times inició desde hace tiempo una operación interna de autocrítica sobre los errores.

Según las espías de Inside, en un seminario para la redacción de mediados se setiembre, Lelyveld vapuleó a los periodistas por haber obligado al diario a hacer 1.739 rectificaciones, al ritmo de más de seis por día y un 11 por ciento más que en 1999, en los primeros 255 días del año.

«La mentalidad corriente es que si se es cuidadoso, las ventas se restringen», se lamentó el director con el cuerpo de redacción.

Desde entonces, Lelyveld nombró a un «zar» para las rectificaciones de la redacción metropolitana que mucho más que otras sufre de la epidemia de errores.

Y preanunció que pronto el Times, además de las rectificaciones, publicará las versiones exactas de los artículos con las mayores equivocaciones.

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