"¡Actúa ya!, tortura nunca más", dice AI

"Los torturadores andan sueltos en las Américas"

Buenos Aires, Londres AFP, Reuters

Marcelo Avila, presidente de AI-Argentina, dijo que en Latinoamérica «se usan con frecuencia las palizas con golpes de puños, culatas de armas, palos, látigos, tuberías de hierros, bates de béisbol, cable y descargas eléctricas, además de abusos sexuales, entre otros métodos».

Avila dijo en rueda de prensa, en una carpa blanca instalada en la céntrica Plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia, que la capital argentina fue elegida sede por «la lucha histórica de sus organizaciones humanitarias contra el crimen y las torturas».

Decenas de militantes de AI y de entidades defensoras de los derechos humanos cercaron el edificio con una bandera de 150 metros con la leyenda ‘Ignorar la tortura es ser cómplice’, mientras entonaban el imperativo estribillo ‘¡Actúa ya!, tortura nunca más’.

La diputada socialista chilena Isabel Allende, hija del ex presidente Salvador Allende, quien murió en el golpe de Estado de 1973, dijo a la AFP: «Debemos levantar la voz en todo el mundo contra la tortura y reafirmar la creación de una Corte Penal Internacional para condenar las violaciones a los derechos humanos».

Durante la conferencia, Allende dijo que en la democracia chilena «no hay una práctica generalizada de la tortura, pero hubo casos», mientras los organizadores reportaron hechos ocurridos en Argentina, Perú, Colombia, México y Brasil.

La legisladora se emocionó a raíz de un fuerte aplauso cuando se pronunció contra la pena de muerte, al advertir que el problema de la seguridad ciudadana «puede terminar justificándola», junto con los vejámenes en tanto denunció la «tortura de la violencia intrafamiliar».

El diputado socialista demócratico argentino Alfredo Bravo, ex preso de conciencia y torturado durante la última dictadura militar (1976-1983), dijo que «también se tortura a los que no tienen trabajo, a los que cobran sueldos en ‘negro’ (no registrados), a los que sufren los ajustes fiscales».

Avila dijo que las torturas «no se explican solamente porque hay personas sádicas, sino que son políticas de Estado. En 70 países es habitual, con mezcla de xenofobia y racismo».

Mencionó violaciones a los derechos humanos en Colombia y en Argentina, donde «hay torturas en la provincia de Buenos Aires (centro-este)» y citó el caso de los 13 presos por el frustrado asalto al cuartel militar de La Tablada, en enero de 1989.

Los sentenciados, ex miembros del ultraizquierdista Movimiento Todos por la Patria (MTP), «deben recibir el beneficio de una segunda instancia de apelación» del juicio en que se dictaron duras condenas a MTP, cuya acción causó 39 muertos entre defensores y atacantes.

Los manifestantes se unieron a Madres de Plaza de Mayo y Familiares de Desaparecidos en dictadura para colgar en árboles de la plaza globos celestes, el color de la bandera de AI, y formar un cordón alrededor de los tribunales, declarándolo «territorio libre de torturas».

Aníbal Ibarra, jefe de Gobierno de Buenos Aires por la oficialista Alianza socialdemócrata, llegó a la carpa en mitad de la rueda, pero un militante le recriminó haber participado el lunes en los actos por el Día de la Hispanidad.

«¿Qué festeja usted?», le dijo, recordando las masacres y torturas a los aborígenes.

Campaña mundial

El grupo Amnistía Internacional lanzó una campaña mundial contra la tortura, instando a poner fin a las prácticas de golpizas, violaciones y violencia que cuentan con el consentimiento tácito de gobiernos de más de 150 países.

Ninguna región es inmune; ningún método demasiado cruel.

«La gente es golpeada con puños, palos, culatas, látigos, tubos, bates de béisbol, cables eléctricos. Las víctimas sufren moretones, sangramiento interno, ruptura de huesos, pérdida de dientes, ruptura de órganos y algunos mueren», dijo en un informe el grupo internacional de derechos humanos.

«La violación y el abuso sexual de los prisioneros también están extendidos», indicó. «Otros métodos incluyen la inmersión en el agua, apagar cigarrillos contra el cuerpo, amarrar a las personas a la parte posterior de un carro y arrastrarlas».

Ya sea un activista tibetano o un veterano de guerra argelino, un nacionalista checheno o un indio americano, ningún individuo está a salvo de los abusos violentos en el mundo de hoy.

«Cualquiera, en cualquier parte, puede ser víctima de la tortura, sin importar la edad, el género, la etnicidad o las creencias políticas», agrega el documento.

Amnistía dijo que ha recibido reportes de abusos por «agentes estatales» en más de 150 países desde 1997 y la mayoría de las víctimas eran delincuentes o sospechosos.

«En más de 70 (países) la tortura y el maltrato de las autoridades estaba extendido y en más de 30 países se reportaba la muerte de personas a consecuencia de esto», dijo.

«Los miembros de Amnistía Internacional presionarán a funcionarios de todos los niveles de gobierno para declarar Zonas Libres de Tortura».

Amnistía presenta su campaña anual para abolir la tortura con actividades desde Tokio a Nairobi, y de Beirut a Buenos Aires.

Los activistas planean envolver edificios en cintas negras y amarillas con la inscripcin «Zona Libre de Tortura» y las víctimas relatarán sus escalofriantes historias.

De acuerdo con el informe de la organización:

–Se reportó el uso de descargas eléctricas contra los prisioneros en más de 40 países.

–Golpes en la planta de los pies en más de 30.

–Simular una ejecución o amenazas de muerte en más de 50 países.

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