El jeque Bin Laden en la mira de EEUU
Nueva York, ANSA
Mientras las investigaciones se aceleran con el descubrimiento de las primeras huellas que pueden conducir a los autores del hecho, desde el boquete abierto en uno de los costados de la embarcación siguen apareciendo cadáveres.
El director del FBI, Louis Freeh, asignó la investigación a la oficina de Nueva York.
Una decisión leída como una precisa confirmación de la «pista Bin Laden», aunque las fuentes relacionadas con la investigación invitan a «no llegar demasiado rápido a las conclusiones».
Los especialistas antiterrorismo del FBI de Nueva York desde hace años están tras las huellas de Bin Laden y son los responsables de la investigación en relación con los atentados a las embajadas de Estados Unidos en Africa cometidos en 1998 (224 muertos), considerados obra del terrorista saudita.
El FBI de Nueva York investiga también a las organizaciones del terrorismo egipcio, que se consideran vinculadas al atentado de algunos años atrás en el World Trade Center.
Bin Laden entretanto reapareció para amenazar a Estados Unidos y, en una declaración, la primera desde 1998 a la fecha, difundida por un diario paquistaní, advirtió a Estados Unidos que no bombardee Afganistán, como lo hicieron después de los atentados a las embajadas:
«El sueño de matarme no se concretará», advirtió.
«No tengo miedo a las amenazas norteamericanas en mi contra, agregó el jefe de la organización al Qaida, mientras esté vivo no habrá tregua para los enemigos del Islam. Seguiré mi misión en contra de ellos».
Ninguna referencia directa al atentado en Yemen, sino la advertencia de no tomar represalias.
Las declaraciones de Bin Laden y todo el material de la investigación están ahora en manos del fiscal de Nueva York, Mary Jo White, que desde el lunes está trabajando en las oficinas del FBI en Manhattan como titular de la investigación.
Desde Yemen llegaron los primeros informes sobre un descubrimiento importante de las autoridades yemenitas, que encontraron una casa cerca del puerto de Adén con aparatos para la fabricación de bombas.
La casa estaba habitada hasta hace pocos días por dos hombres que habían llegado a Yemen cuatro días antes del atentado.
Según ciertos trascendidos obtenidos por la prensa norteamericana en Adén, se trataría de dos sauditas.
Desde el boquete producido en el Cole se recuperaron los restos de otros siete cuerpos que deben agregarse a los cinco hallados anteriormente, pero aún faltan cinco cadáveres.
En el puerto de Adén, transformado en un campamento de tropas e investigadores norteamericanos, están por llegar tres barcos con 1.200 marines, que garantizarán la seguridad del pequeño ejército de norteamericanos presente en Yemen.
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