Virus de ébola crece en Africa
París, AFP
Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), murieron cerca de 800 de las 1.100 personas afectadas desde 1976 por ese virus, contra el cual no existe vacuna ni tratamiento.
En los pocos laboratorios occidentales clasificados «P4″ (nivel máximo de protección), los virólogos sólo se acercan al virus de ébola protegidos con dos pares de guantes, máscaras y escafandras herméticas, en las salas especialmente construidas para que, en caso de accidente, los virus no puedan salir del edificio (salas en presión positiva).
En Uganda no existen tales equipos. El personal de los hospitales del distrito de Gulu recibió la ayuda de especialistas de la OMS que les recordaron las medidas de higiene básicas para contener la epidemia: protección, limpieza con cloro y destrucción de ropa, guantes e instrumentos que hayan estado en contacto con el virus.
«Durante la epidemia registrada en 1995 en la región de Kikwit (oeste de la República Democrática del Congo), una enfermera se contagió simplemente por haber cerrado los ojos de una de sus colegas que acababa de morir», señala el doctor Frederick Murphy, que trabajó sobre el virus de ébola en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (EEUU).
En el distrito de Uganda en el que se declaró la epidemia, una segunda ola de enfermos se habrían contagiado por contacto durante los funerales de sus familiares, al lavarse las manos en una misma vasija antes de comer, como lo estipula la tradición, dio a entender el doctor Francis Omasa, director de los servicios de salud de Uganda.
Otro problema que deberán enfrentar las autoridades sanitarias ugandesas, sin crear pánico en la población, es hacer respetar la cuarentena instaurada, cuando en general el primer reflejo de los habitantes es huir de la zona.
El virus de ébola fue identificado por vez primera hace 24 años cerca del río Ebola, que le dio su nombre, en la República Democrática del Congo (ex Zaire).
Esta fiebre hemorrágica, cuya incubación dura entre dos y 21 días, tiene como primeros síntomas fiebre repentina, dolores musculares, dolor de cabeza y de garganta. Aparecen después vómitos, diarrea y hemorragias internas y externas.
El virus de ébola, que provoca la destrucción del hígado y del que existen varias formas diferentes, se transmite por contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos o el esperma de las personas infectadas.
El receptor natural del virus sigue sin conocerse. En un primer momento, los científicos pensaron en los monos, pero luego se dieron cuenta que el virus también los enfermaba.
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