Cientos de miles de chiitas protestan contra EEUU en Irak
La multitud, que enarboló miles de banderas iraquíes, se citó de mañana en Kufa para dirigirse después a la vecina ciudad santa de Nayaf (a 160 km al sur de Bagdad). Los manifestantes se dispersaron sin incidentes por la tarde.
«¡No, no a Estados Unidos. Sí, sí a la libertad!», «Moriremos, pero no abandonaremos», fueron los eslóganes más coreados mientras se quemaban banderas estadounidenses.
Además, muchas pancartas exhibieron lemas contra Estados Unidos y su presidente, George W. Bush, como «¡Abajo Bush!, ¡Abajo Estados Unidos!».
En algunos lugares, banderas estadounidenses e israelíes fueron pintadas en el suelo para ser pisoteadas por la muchedumbre.
Esta manifestación fue tomada como una demostración de fuerza de Moqtada Sadr, que no es visto en público desde hace meses y que tampoco apareció en la marcha.
Feroz adversario de los estadounidenses y acusado de incitar a la violencia en Irak, el movimiento del chiita radical tiene seis ministerios en el gobierno iraquí de unidad nacional con el que trabaja Washington.
Sadr ordenó a su milicia, el Ejército de Mahdi, combatir contra las tropas estadounidenses en agosto de 2004 en Nayaf.
«En cuatro años de ocupación, nuestros hijos fueron asesinados y nuestras mujeres se quedaron viudas», explicó Ahmed al Mayahie, de 39 años, que había acudido a la concentración desde su ciudad, Basora (550 km al sur de Bagdad). «El ocupante dice que Irak fue liberado. ¿Qué libertad? ¿Qué liberación? Sólo hay destrucción. No queremos su liberación. Les pedimos que abandonen nuestra tierra», añadió.
Durante la protesta, los organizadores distribuyeron octavillas en las que se leía: «Estos cuatro años de ocupación no nos aportaron nada más que la humillación y las molestias diarias».
Por su parte, el contraalmirante estadounidense Mark Fox afirmó en una conferencia de prensa en Bagdad que estos cuatro años estuvieron marcados por «avances sustanciales», si bien reconoció que «también fueron decepcionantes, frustrantes y cada vez más peligrosos en numerosas partes del país». Preguntado por la manifestación de Nayaf y el rechazo a Estados Unidos de los manifestantes, el militar se limitó a decir que fue «una manifestación pacífica, que es el signo de una sociedad democrática».
En previsión de violencias, las autoridades habían tomado medidas especiales de seguridad coordinadamente con el movimiento de Moqtada Sadr.
«Después de cuatro años de ocupación, en Irak no hay más que sangre derramada, pero no hay servicios públicos ni agua», dijo el diputado sadrista, Nasser al Rubaie, que acudió a la manifestación, al igual que varios religiosos sunitas, invitados por los chiitas. Mientras, en Diwaniya, a unos 50 km de Nayaf, las fuerzas iraquíes y de la coalición «mataron o capturaron a más de 60 terroristas» en los enfrentamientos que desde el viernes mantienen en la ciudad 3.300 soldados contra los milicianos, la mayoría del Ejército de Mahdi, según fuentes de la coalición.
Por su parte, en Bagdad se impuso un toque de queda de 24 horas a la circulación automovilística para impedir atentados este 9 de abril, aniversario de la caída del régimen de Saddam Hussein, que ahora es fiesta nacional.
No obstante, en Dura, en el sur de la capital, una persona resultó muerta y dos más heridas por la caída de un obús de mortero. *
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