La escalada de EEUU y Gran Bretaña contra Irán

Estamos confrontados a la amenaza de guerra contra Irán por parte de EEUU y Gran Bretaña, con la complicidad de Israel, al tiempo que no decrecen, al contrario, las agresiones en Irak y Afganistán. La amenaza contra Irán pasó a una fase de auténtica escalada. El Golfo Pérsico está erizado de naves de guerra, dos portaaviones de EEUU y sus grupos de escolta naval, que incluyen más de 12 mil hombres y una cantidad de submarinos, buques y aeronaves de guerra, que iniciaron maniobras bélicas el martes, cuando se agudizó la confrontación con Irán por la detención de los 15 marinos británicos. A su vez, Irán está realizando ejercicios navales en el área. En cualquier momento puede encenderse la chispa.

Blair amenazó con pasar a otra fase, o sea a acciones militares, y decretó una virtual ruptura de relaciones con Irán. Si fuera cierta su alegación de que la fragata His Majesty Ship (HMS) Cornwall estaba patrullando en aguas territoriales de Irak, ¿cómo se explica que el canciller de ese país, Hoshyar Zebari, lo haya dicho recién el lunes 26, cuando los marinos británicos fueron apresados el viernes 23? Pero es más: el comandante naval iraquí Hakim declaró que él no estaba enterado de la existencia de ninguna nave inglesa en aguas de su país en la fecha del incidente. ¿Es concebible que estuviera allí y las autoridades navales lo ignoraran? En tercer lugar, en las declaraciones de la marine británica Faye Turney difundidas el miércoles 28 y luego reiteradas se dice que «sin duda alguna habíamos penetrado en aguas territoriales de Irán». En cuarto término, según dijeron y reiteraron las autoridades iraníes, los militares británicos poseían equipos de posicionamiento por satélite GPS que indicaban que habían traspasado en cerca de 500 metros la frontera iraní en el Golfo Pérsico, aunque Gran Bretaña exhibe mapas en sentido inverso. En un nuevo comunicado Irán afirma que los marinos ingresaron 6 veces en su mar territorial y agrega que mejor haría Gran Bretaña en enviar un equipo de expertos en vez de multiplicar las amenazas.

He visto por TV la carta de la marine a sus padres, y aunque la pasan a velocidad supersónica, allí pude leer: Please, don´t worry about me (no se preocupen por mí). En las imágenes la vemos junto a los marinos, que comen a dos carrillos. En una segunda carta, a la Cámara de los Comunes, la marine pregunta si no ha llegado la hora de retirar las tropas británicas de Irak.

El operativo en su conjunto entraña una provocación en toda la línea, que tiene sus antecedentes. Cuando en el Consejo de Seguridad se votó la primera tanda de sanciones contra Irán, el portaaviones Dwight D. Eisenhower se instaló en el Golfo Pérsico, a la vista de las costas del país. El 20 de febrero se le unió el portaaviones John C. Stennis, que estaba estacionado en el mar de Omán. Previamente, el semanario The New Yorker informó en nota del periodista Seymour Hersh que un grupo especial dependiente del Comando de las FFAA estadounidenses estaba planificando el bombardeo a instalaciones nucleares iraníes y señalizando objetivos en Irán desde los cuales se suministraría ayuda a la insurgencia iraquí.

El 4 de marzo se reunieron en Jerusalén el subsecretario del Tesoro Stuart Levey con el primer ministro Ehud Olmert, la canciller Tzipi Livni, el jefe del Mossad y otros para analizar nuevas sanciones contra Irán, del tipo de las adoptadas efectivamente el pasado sábado 24 (boicot a bancos y empresas vinculadas a programas nucleares iraníes, prohibición de vuelos y de intercambio de deportistas y estudiantes, entre otras). En ese entorno se recordó que en junio de 1981 la aviación israelí destruyó la central nuclear iraquí de Osirak, próxima a Bagdad; y que recientemente Israel solicitó autorización a EEUU para sobrevolar territorio de Irak si se ponía al orden del día un ataque a centrales nucleares iraníes.

Hoy en el Golfo Pérsico se asiste a la mayor concentración de fuerzas desde la invasión a Irak. El martes 27, en el auge de la crisis de los marinos, EEUU lanzó maniobras militares en gran escala frente a las costas de Irán.

Los dos portaaviones y una nutrida flota iniciaron ejercicios combinados por mar y aire con participación de 200 aviones de combate. El hecho de que a proximidad Irán está desplegando ejercicios navales torna la situación particularmente explosiva.

El comandante de la Armada estadounidense, Kevin Aandahl, dijo que las maniobras no eran en respuesta a la captura de los marinos, pero se negó a especificar cuándo habían sido planeadas. Es evidente que buscan transformar el Golfo Pérsico en su Mare Nostrum.

La inteligencia militar rusa asegura, según la agencia RIA, que el episodio es un pretexto para la agresión a Irán. No es la primera vez que Rusia expresa su rechazo a una solución militar al caso iraní, que ahora se aproxima peligrosamente.

Sería la continuación por otros medios de las sanciones contra Irán adoptadas dos veces por el Consejo de Seguridad bajo presión de EEUU y Gran Bretaña, la última el sábado 24, en medio de la crisis. La guerra en Afganistán e Irak continúa y se agregan las maniobras militares yanki-sudcoreanas, con participación del portaaviones Ronald Reagan. El Congreso enfrenta esta política de Bush. Ya lo veremos. *

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