El triple boicot al gobierno de unidad palestino
EL VIERNES 16 se dio a conocer el nuevo gobierno palestino, que el sábado fue refrendado por amplísima mayoría en el Parlamento y el domingo celebró su primera reunión. Simultáneamente el primer ministro israelí Ehud Olmert declaraba ante su gabinete que no reconocía al nuevo gobierno, instaba a la comunidad internacional a boicotearlo, Estados Unidos adoptaba un actitud análoga y la Unión Europea (que desde hace más de un año mantiene sanciones contra el gobierno palestino) puso una serie de condiciones para reanudar la ayuda. Israel se sigue negando a entregar a los palestinos las tasas y los derechos de aduana que percibe en su nombre. Estos reclaman la devolución del dinero acumulado por los ocupantes como agentes de retención de impuestos.
Diputados palestinos presos y territorio ocupado
Es evidente la intención de rendir por hambre a los palestinos, después de que tras prolongadas negociaciones lograron zanjar sus diferencias internas y constituir un gobierno de unidad.
El mismo incluye al conjunto de las formaciones políticas. Al Fatah del presidente Mahmud Abbas le corresponden el viceprimer ministro Azzam al Ahmed y cinco ministerios. El Hamas del primer ministro Ismail Haniyeh, vencedor de las elecciones legislativas, tiene en sus manos el ministerio del Interior y otras once carteras. Seis ministros son independientes o integrantes de pequeñas colectividades políticas, entre ellos el de Finanzas (Salam Fayyad, ex funcionario del Banco Mundial ) y el de Relaciones Exteriores (Ziad Abu Amr).
El Consejo Legislativo Palestino (CLP) está integrado por 132 diputados, pero 41 de ellos (o sea, casi un tercio del Parlamento) están detenidos en las cárceles israelíes, junto otros ex ministros y alcaldes, desde hace muchos meses. Un hecho escandaloso, que muestra una vez más a Israel como violador contumaz de la ley internacional. De esto en los grandes medios internacionales no se dice nada, sólo se nombra al cabo israelí Gilad Shalit. Participaron de la votación 86 diputados, de los cuales 83 dieron su aprobación al gabinete.
Los ministros juraron su cargo en Gaza, pero los residentes en Cisjordania no pudieron viajar porque Israel les impide desplazarse fuera de sus límites. Otro hecho escandaloso, que muestra a los territorios palestinos ocupados por las tropas israelíes en una nueva violación de la ley internacional. Esos ministros debieron jurar mediante videoconferencia desde Ramalá, Cisjordania.
La conducta de Israel, EEUU y la Unión Europea
Mientras el gobierno palestino celebraba su reunión inaugural, el primer ministro israelí Ehud Olmert declaraba ante su gabinete: «Nosotros no trabajaremos con este gobierno», instaba a la comunidad internacional a continuar con el boicot al gobierno palestino y en particular le reclamaba a la Unión Europea mantener congelada la ayuda a la autoridad palestina, actitud adoptada desde que Hamas ganó las elecciones legislativas de marzo 2006. «Nosotros esperamos que la comunidad internacional no caiga en la trampa del nuevo gobierno de unidad palestino», enfatizó Olmert ante el consejo de ministros. O sea que pretenden digitar desde afuera las elecciones palestinas, ignorar las decisiones soberanas de su pueblo, aplicarle sanciones para hacerlo entrar en vereda (como se hace con Irán, y se pretende hacerlo en mayor grado aun) y ahogarlo en sus gravísimas dificultades financieras. Lo mismo hace Estados Unidos. «Una postura similar a Israel adoptó EEUU, que expresó su ‘inquietud’ ante las declaraciones de Haniyeh referidas al derecho de los palestinos a la resistencia», dicen voceros de la Casa Blanca y de la embajada de EEUU en Tel Aviv, mientras Le Monde afirma que «como Israel, EEUU va a continuar boicoteando al gobierno palestino». Es la eterna mancuerna entre ambos.
Por su parte, la presidencia alemana de la Unión Europea declaró que condiciona una variación de su posición de bloquear los fondos al gobierno palestino a la evaluación de su programa y de sus acciones. O sea que mientras tanto, no hay fondos y tampoco Israel entrega a la ANP el dinero que recauda en su nombre por tasas y derecho de aduana, declarando en otra actitud que se comenta sola- que no verterá dichos recursos si sirven para pagar los salarios de los funcionarios palestinos.
El nuevo ministro de Finanzas Salam Fayyad afirma que en estas condiciones no podrán subsistir, el nuevo gobierno está sometido a la parálisis, y anuncia que viajará a Europa y EEUU con el canciller para intentar revertir la situación. Solamente Noruega (que no integra la UE) anunció que normalizará sus vínculos con el nuevo gobierno.
Quebrar el cerco
El triple boicot se fundamenta en declaraciones el primer ministro Haniyeh, quien afirmó que «la resistencia bajo todas sus formas» es un «derecho legítimo» del pueblo palestino y agregó que «el gobierno actuará con la comunidad internacional para poner fin a la ocupación israelí y recobrar los derechos legítimos de nuestro pueblo, en primer término la creación de un estado independiente y con plena soberanía en los territorios ocupados en 1967″, al tiempo que prometió esforzarse para alcanzar una tregua.
El presidente Mahmud Abbas llamó al gobierno israelí a reanudar las negociaciones de paz. Según el ministro de Asuntos Sociales, Saleh Zidan, que es independiente, la batalla principal del nuevo ejecutivo es «quebrar el cerco y la agresión militar israelí, así como el embargo internacional contra el pueblo palestino». *
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