Jaque del Ejército Rojo a EEUU
China continuará la modernización de su ejército, según dijo el primer ministro Wen Jiabao, en un discurso apreciado por los militares de su país que piden más medios, en especial para recuperar Taiwán, la isla rebelde.
Un día después del anuncio de un presupuesto de defensa en alza del 17,8% en 2007, el jefe del gobierno chino se comprometió a reforzar las capacidades del ejército en la sesión parlamentaria anual.
En medio de los temores de la comunidad internacional, China anunció que sus Fuerzas Armadas tendrían un presupuesto en 2007 de cerca de 351.000 millones de yuanes (unos 45.000 millones de dólares), lo que supone un aumento de 53.000 millones de yuanes con respecto al año pasado.
Los gastos militares representan un 7,5% del presupuesto nacional de China en 2007, contra 7,4% en 2006.
El gobierno de Pekín, ante las críticas de la comunidad internacional, sostuvo que el gasto militar chino sigue siendo bajo si se compara con el de otras potencias, tanto en valor absoluto como en relación al PBI (producto bruto interno). Pekín asegura que supuso el 6,2% del estadounidense, el 52,6% del británico o el 67,5% del japonés. En proporción al PBI, afirma que fue del 1,35%, frente al 4,03% en el caso de Estados Unidos.
Según el Pentágono, sin embargo, el gasto real chino es entre dos y tres veces el anunciado oficialmente, y el segundo más alto del mundo después del estadounidense. Pekín no incluye en sus números gran parte del dinero que destina al desarrollo y compra de armamento y a programas secretos.
De hecho, el Pentágono estima que China invierte hasta 115.000 millones de dólares al año en Defensa, lo que lo sitúa en el segundo lugar detrás de Estados Unidos entre los países que más gastan en ese rubro.
El balance 2007 del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres sostiene que el gasto militar chino estaba situado en 2005 en unos 104.000 millones de dólares, el doble del británico y un cuarto del estadounidense.
Entre la cantidad y la tecnología
Pekín tiene en marcha un amplio programa de modernización del Ejército -que está integrado por 2,3 millones de soldados- con objeto de oscilar de una tropa cuya fuerza se basa en la cantidad a otra tecnológica y dotada del armamento más avanzado.
Hoy los nuevos teóricos de la defensa sostienen que la tecnología militar pesa mucho más que el número de efectivos.
El problema central de las Fuerzas Armadas chinas es su obsolescencia para la guerra moderna y para resolverlo, requiere de la tecnología occidental, ya que la rusa no es suficiente.
China presiona a Europa para lograr que este continente levante el embargo de venderle armas, que ha sido impuesto por Washington y apoyado por Japón. Francia encabeza los países europeos que quieren levantarlo, el Reino Unido se niega y Alemania está más cerca de la posición británica que de la francesa, aunque con diferencias.
Estados Unidos ha multiplicado en las últimas semanas sus críticas por lo que considera la falta de transparencia militar del país asiático, especialmente después de la prueba de destrucción de un satélite meteorológico mediante un misil balístico llevada a cabo por Pekín en enero.
«El crecimiento militar chino contradice su intención de desarrollarse pacíficamente», alertó el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney. Para John Negroponte, secretario adjunto de Estado, es necesario seguir dialogando para que «entandamos cuáles son los planes e intenciones de China»
La preocupación por el creciente poderío chino también ha surgido en otros países de la zona, como Japón e India, que están incrementando sus presupuestos de defensa. El primer ministro japonés, Shinzo Abe, pidió a su vecino más transparencia.
Japón tiene el 4% del gasto en defensa del mundo, similar a los de Francia o el Reino Unido y lo está aumentando.
Para el régimen chino el problema es que la inversión en defensa combinada de Japón, Corea del Sur y Taiwán- los tres países son aliados de Estados Unidos en términos militares- es igual que el de Pekín, y esto es otro argumento esgrimido por este país para seguir aumentando el suyo. La reciente creación del ministerio de defensa japonés, es una señal de que Tokio esta dispuesto a asumir un rol más protagónico en este campo.
Si bien el monto absoluto del gasto en defensa de Corea del Norte es bajo, es el país del mundo que destina mayor porcentaje de su PBI, un 25%, a este rubro.
Este cuadro deja a China como la primera potencia militar de Asia, pero con las limitaciones. Tokyo, Taipei y Seúl, siegue siendo la primera hipótesis de conflicto para Pekín, que sigue modernizando su ejército, pero que tiene un marcado rezago en materia naval. Todavía no tiene en servicio ningún portaaviones, como los tienen desde hace años la India. Rusia por su parte esta incrementando el gasto en defensa y es el tercero por su monto, después de Estados Unidos y China, con el 6% del gasto militar total.
Taiwan en la mira de los misiles
«La construcción de un sistema de defensa nacional y de un ejército del pueblo poderoso es una tarea estratégica de la modernización socialista», declaró Wen ante los alrededor de 3.000 delegados de la anual Asamblea Nacional Popular.
Para el primer ministro, es necesario continuar la modernización del ejército con el objetivo de permitirle principalmente «combatir en las condiciones de una guerra defensiva apelando a medios informatizados».
Estas declaraciones fueron particularmente bien acogidas por los numerosos delegados del Ejército Popular de Liberación en el Parlamento.
Aunque la opción militar para hacer volver a la isla rebelde de Taiwán al seno nacional es cada vez menos evocada públicamente por los dirigentes políticos chinos, los militares saben que la modernización del ejército se hace también pensando en una confrontación armada con los taiwaneses.
Taiwán está separado de hecho de China desde 1949 y reivindica una independencia que Pekín considera inaceptable.
El anuncio del incremento del presupuesto se hizo dos días después de que la Cancillería china hiciera un reclamo formal a Estados Unidos por su plan de vender misiles a Taiwán.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos, anunció al Congreso que planea vender el equivalente a 421 millones de dólares en equipo militar a Taiwan con el fin de «modernizar sus Fuerzas Armadas, mantener la estabilidad política y militar, y lograr el progreso económico de la región».
La operación incluye 218 misiles avanzados aire-aire de medio alcance y otros 235 del modelo Maverick, así como piezas de repuesto y equipos de mantenimiento. Los misiles serán utilizados para equipar la flota taiwanesa de aviones F-16.
Washington está obligado por ley a ayudar a Taiwán en su política de defensa, según el compromiso adquirido en 1979.
Pekín tiene hoy más de 900 misiles balísticos teledirigidos con Taiwan como blanco. El régimen chino aumenta en promedio de 75 a 100 misiles anualmente, además poner operativos unos 500 cazas de nueva generación equipados con misiles de largo alcance o intercontinentales, revelan los informes internacionales.
En 2010, el régimen chino tendrá unos 2.000 misiles capaces de transportar cabezas nucleares a 12.500 kilómetros, lo que significa que podrán llegar al centro de Estados Unidos, explican analistas.
China ha seguido reforzando su capacidad de respuesta de contingencia y ha llevado a cabo más de 30 ejercicios militares, todos con Taiwán como su blanco durante el año pasado, según se reveló. El régimen de Pekín tiene en la actualidad más de 20 satélites en órbita para la recopilación de inteligencias militares, de telecomunicaciones, de navegación, de investigación y estudios científicos, y de monitoreo meteorológico, permitiéndole realizar una vigilancia de 24 horas sobre las actividades militares de los independent
istas deTaiwán.
Socio y competidor
Para James Dobbins, analista de seguridad de la Rand Corp., «cuando nos encontramos con un verdadero adversario como Corea del Norte o Al-Qaeda, China se convierte en un aliado y no en un adversario». Y añadió: «Nos encontramos ahora en una fase en la que tenemos verdaderos enemigos. No tenemos que inventar enemigos hipotéticos», opinó al analizar las relaciones chino-estadounidenses.
Sin embargo, algunos expertos en China advirtieron que no había que excederse. James R. Lilley, embajador en China y Corea del Sur durante el gobierno del presidente Ronald Reagan, dijo que, históricamente, «la relación con China ha tenido altibajos».
«No es tranquila ni estable», aseguró. «Hay diferencias, pero también intereses complementarios.» En el aspecto negativo, Lilley citó las actuales acusaciones de manipulación de moneda y de violaciones de derechos de reproducción dirigidas contra China.
En opinión Jeffrey Bader, director del Thornton China Center del Brookings Institution, China está centrada en su desarrollo económico y que para lograrlo necesita un mundo pacífico.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, sostuvo que no considera a China como «un adversario estratégico» de Estados Unidos a pesar del incremento en el presupuesto militar de China. «No veo a China, en este punto, como un adversario estratégico de Estados Unidos», expresó Gates en Washington. «Es un socio en algunos aspectos. Es un competidor en otros aspectos, y por eso nosotros simplemente observamos lo que están haciendo». *
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad