Correa llamó a manifestar contra el bloqueo de la Constituyente

Denuncian complot golpista de derecha en Ecuador

Acogiendo el llamado de Correa a defender la Constituyente en las calles, indígenas y grupos civiles iniciarán el lunes manifestaciones en varias provincias que concluirán con una concentración el jueves en Quito, aunque los aborígenes advirtieron que podrían radicalizar sus acciones.

Correa, con una popularidad del 71% tras casi dos meses de gobierno, dijo el sábado que las marchas deben demostrarle a la prensa «vendida a grupos de poder y a las mafias políticas que no hay punto de retorno» en la Constituyente, cuya instalación se definirá el 15 de abril en una consulta popular.

El mandatario enfatizó que la movilización debe ser una «resistencia pacífica», rechazando actos violentos de anteriores jornadas.

Las manifestaciones se darán en un contexto de crisis por la pugna entre el Congreso opositor y el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que el miércoles destituyó a 57 legisladores de la coalición de derecha por «obstruir» el plebiscito sobre la Asamblea, que podrá disolver el Parlamento.

Según el TSE, el intento de bloqueo quedó demostrado un día antes cuando esos diputados cesaron al presidente del órgano electoral, Jorge Acosta, acusándolo de convocar el referendo violando la ley.

El partido de los indígenas, Pachakutik, denunció ayer que los parlamentarios destituidos planearían derrocar a Correa ­que apoya al TSE­ y pidió a las Fuerzas Armadas respaldar al gobernante.

«Queremos alertar al pueblo ecuatoriano de que algunos sectores de la oligarquía estarían maniobrando actos autoritarios para captar el poder fuera de las instituciones democráticas, tal vez asesorados externamente», aseguró el coordinador del movimiento, Güilberto Talahua, acusando a los congresistas.

«Sabiendo que el 80% de la tropa y mandos medios pertenece a la clase pobre de campesinos, indígenas y desposeídos, llamamos a escuchar el clamor del pueblo y no a un puñado de oligarcas que quieren manipular los destinos de los ecuatorianos. Es hora de construir patria y defender la democracia», añadió.

Correa promueve la Constituyente para redactar una nueva Carta Magna e insertar a Ecuador ­el país más inestable de la región, con ocho presidentes en una década­ en el «socialismo del siglo XXI».

Empero, la oposición sostiene que el propósito es implantar el «modelo totalitario» del presidente venezolano, Hugo Chávez.

Entretanto, el Tribunal Constitucional (TC) analizará desde el martes su competencia para dirimir la pugna de poderes, como lo solicitó el Congreso, cuyo presidente, el derechista Jorge Cevallos, planteó un pacto en el cual anularía la remoción de Acosta a cambio de que se restituya a los legisladores.

Correa anticipó que no reconocerá un fallo contra la Constituyente y los indígenas advirtieron que impedirán el retorno de los sancionados al Parlamento. *

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