Los reyes inauguraron en Madrid el Monumento a las Víctimas del 11-M
Sin embargo ayer todos coincidieron y se vieron las caras en los actos para recordar el tercer aniversario de los atentados terroristas de los fundamentalistas islámicos en la capital española.
Los reyes Juan Carlos y Sofía presidieron la inauguración del Monumento a las Víctimas del 11-M, que se ha construido frente a la Estación de Atocha con las piezas de vidrio macizo más grandes del mundo.
En este acto, que comenzó a las 11.45 horas y en el que no hubo discursos, ya que el protagonismo fue para la composición musical El Canto de los Pájaros de Pau Casals, estuvieron presentes el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy. También asistió el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, y los ministros de Asuntos Exteriores y Cooperación y de Fomento, Miguel Angel Moratinos y Magdalena Alvarez, respectivamente, así como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. También estuvieron en primera fila los presidentes del Congreso de los Diputados, el Senado y la Asamblea de Madrid, Manuel Marín, Javier Marín y Concepción Dancausa, respectivamente, entre otras personalidades.
11 metros de altura
La escultura está formada por una cúpula cilíndrica de vidrio de 11 metros de altura, que se está construyendo con unas piezas especiales de 30x20x7 centímetros, las medidas más grandes que este material permite, según indicó, en declaraciones a la prensa española Esaú Acosta, arquitecto del estudio Fascinante Aroma a Manzana (FAM), ganador del concurso para diseñar el monumento en homenaje a las víctimas.
La escultura, se erige frente a la entrada del AVE de la Estación de Atocha, en la confluencia del paseo de la Infanta Isabel, la avenida de Ciudad de Barcelona y la calle Alfonso XII. Mauro Gil-Fournier, otro de los componentes de FAM junto a Esaú Acosta, Raquel Buj, Pedro Colón de Carvajal y Miguel Jaenicke, explicó que la escultura deberá ser visitada «desde abajo» para apreciar «el aire y la atmósfera que se respira desde la sala interior» y entender así su significado.
La columna de vidrio que conforma el monumento tiene dos partes íntimamente relacionadas y carentes de sentido una sin la otra. En concreto, una cúpula irregular de vidrio y una sala justo debajo de ella, desde donde se podrán leer los mensajes que los madrileños escribieron y depositaron en las inmediaciones de las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, así como en la calle Téllez, en los días posteriores a los atentados.
Esta sala estará asilada del ruido exterior, por lo que el silencio y la luz serán sus protagonistas. En total, el monumento tiene un peso de 160 toneladas y es totalmente transparente e incoloro, ya que los bloques de vidrio macizo irán pegados unos a otros con un pegamento adhesivo especial, señaló la prensa local.
191 muertos y 1.800 heridos
El tercer aniversario del 11-M coincide con el juicio a los autores de la masacre. Los atentados en Madrid, con 191 muertos y casi 1.800 heridos, constituyen la más grave acción terrorista sufrida en España y, por extensión, en Europa.
En el contexto actual desde hace casi un mes se celebra el juicio en el que 29 personas comparecen como imputados en dichos actos, con el debate político y mediático en plena ebullición, expertos en terrorismo internacional y en política de seguridad recuerdan que los árboles no deben impedirnos ver el bosque: el 11-M se entronca en la campaña ‘yihadista’ global contra Occidente, y, por tanto, está ligado a otros grandes atentados recientes, como los del 11-S en Nueva York y Washington y el 7-J en Londres.
España en la mira
Juan Avilés, director del departamento de Historia Contemporánea de la UNED y autor del análisis «El contexto del 11-M. La Yihad terrorista global, 1998-2005″, publicado por el Instituto Universitario sobre Seguridad Interior, recuerda que desde hace nueve años los grandes atentados que entrarían en el concepto de terrorismo ‘yihadista’ se han sucedido a un ritmo de dos o tres anuales y han afectado a todo tipo de países en cuatro continentes. «Pero estamos en Afganistán y el Líbano», matiza Avilés. «Si nos fuéramos de allí, estaríamos en Ceuta y en Melilla, y, por supuesto, en Al Andalus. La posibilidad de llegar hasta Covadonga suena a chiste, cosas de hace más de mil años, pero para ellos no es ninguna broma. Y no me refiero a los dirigentes de Al Qaeda, que lo mencionan de vez en cuando, sino a gente supuestamente moderada que sigue pensando que perder territorio islámico es algo muy serio», dijo el académico español.
«Los benditos ataques de Madrid» se han convertido en una referencia y un ejemplo a seguir para los yihadistas de todo el mundo. Con esa frialdad y crueldad se define la matanza del 11-M en miles de páginas de los grupos y subgrupos asociados a la inmensa telaraña en que se ha convertido Al Qaeda desde que Mohamed Atta y sus hombres derribaron las Torres Gemelas en Nueva York, en setiembre de 2001. Un monstruo que crece y planta nuevas raíces en Europa, dice un extenso informe del diario español El País.
Operaciones policiales anteriores y posteriores a la fatídica fecha ponen de manifiesto la voluntad de los terroristas de atacar España; y, un detalle muy importante, la salida de las tropas de Irak y el patrocinio de la Alianza de Civilizaciones no ha frenado el intento por crear nuevas células terroristas, pues la lista de agravios que los islamistas esgrimen es amplísima, y la nostalgia de Al Andalus no debe tomarse como algo anecdótico, un factor del que, incluso, mofarse. En marzo de 2004 se pagó un terrible precio por la incredulidad. ¿Hemos aprendido las lecciones?, se pregunta la prensa española.
Algunos veteranos de Irak ya han regresado a España y lo han hecho formados como terroristas. Según los informes de Europol y de los servicios de inteligencia europeos, los que han vuelto representan el mayor peligro para este continente que ya ha sufrido dos ataques en Madrid y Londres. «Vienen con órdenes de atacar aquí y no podemos detenerlos porque en ocasiones la información es de inteligencia y no tiene valor judicial», se queja un responsable policial en un reportaje del diario El País.
El principal responsable policial en terrorismo islamista en España no duda en su análisis: «En líneas generales estamos peor. Al Qaeda, a través de Al Zawahiri, ha citado España como objetivo en sus tres últimos comunicados. Y eso es lo peor que nos podía ocurrir. No le puedo negar que nos inquieta». Su pronóstico se comparte en el ámbito judicial. «Seguimos amenazados. España está en primera línea de fuego. El riesgo no ha disminuido», dice Baltasar Garzón, el juez de la Audiencia Nacional que en los años noventa inició la persecución de las células del Grupo Islámico Armado (GIA). Antes del juicio contra los 29 procesados por la matanza de Atocha, el gobierno del socialista Rodríguez Zapatero recabó informes a los servicios de inteligencia y el diagnóstico coincide. CNI, Policía y Guardia Civil aseguran que España sigue siendo un objetivo «preferente». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad