Qué hubiera pasado en la historia si…

Washington, ANSA

Un libro de la historia del mundo bajo la clave «qué hubiera pasado si …» acaba de aparecer en el mercado norteamericano.

«Almost History» (Casi Historia) explora la historia del siglo XX efectuada a partir de la conjunción condicional «si», es decir a determinar el curso de los hechos si se hubieran modificado por cosas que, en rigor, nunca se produjeron.

No son puras especulaciones: Roger Bruns, dirigente de los archivos nacionales norteamericanos, compiló su volumen con una serie de documentos que dirigentes y personajes célebres prepararon en el caso de que algunas importantes circunstancias históricas no hubiesen ocurrido como en realidad ocurrieron.

Entre los distintos ejemplos está el caso del general Dwight «Ike» Eisenhower con un mensaje en su bolsillo en el que asumía la plena responsabilidad del fracaso del desembarco en Normandía en 1944, en el caso de que los alemanes hubiesen resistido la invasión aliada.

El presidente norteamericano Richard Nixon preparó un discurso en memoria de Neil Armstrong y Buzz Aldrin, responsables de la misión de la Apolo 11, la primera en llevar al hombre a la luna, si ésta hubiese terminado trágicamente.

En 1931, Winston Churchill escribió que había escapado «milagrosamente» a la muerte después de haber sido atropellado por un taxi en Nueva York, circunstancia que habría modificado la historia de la Segunda Guerra Mundial.

«La gente siempre se sintió fascinada por saber qué habría podido ocurrir y por la historia hecha con los ‘si'», explicó Bruns.

En algunos casos, los documentos tuvieron materialmente un papel histórico: un importante bloque de apuntes, hoy conservado con manchas de sangre, fue lo que detuvo las balas destinadas al corazón del presidente norteamericano Theodore Roosevelt, el 14 de octubre de 1912.

En «Almost History» hay también documentos que cuentan cómo John Kennedy inició conversaciones secretas con Cuba en junio de 1963, para intentar un acercamiento, y también las de octubre de 1963 sobre su decisión de retirar 1.000 militares norteamericanos de Vietnam antes de fines de ese año.

Seis semanas más tarde, Kennedy era asesinado en Dallas y sus planes morían con él.

Las relaciones con Cuba aún son pésimas, casi 40 años más tarde, y la presencia militar norteamericana en Indochina llegó a 500 mil unidades sólo cinco años después.

Pero para Bruns, la pieza fuerte sigue siendo el discurso fúnebre de Nixon por la muerte de los astronautas Armstrong y Aldin: «Hubiera sido el mejor discurso de su carrera», dice el autor.

«El destino –hubiera dicho Nixon si la misión fracasaba– decidió que los hombres que fueron a explorar la Luna en paz, quedaran en la Luna descansando en paz. Estos hombres valientes, Neil Armstrong y Buzz Aldrin, saben que no hay esperanzas de salvarlos. Pero saben incluso que en su sacrificio hay esperanzas para la humanidad».

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