Colombia: "Democracia paramilitar"
La Fiscalía dictó orden de captura por el mismo motivo contra el padre de ambos (Alvaro Araújo Noguera), pero éste se dio a la fuga. En el proceso se revela que las AUC digitan los candidatos y falsifican las elecciones. Uribe condenó a los dirigentes del Polo Democrático llamándolos «terroristas con traje de civil». A la vez fueron amenazados de muerte miembros de la Corte Suprema de Justicia que firmaron órdenes de captura de esos delincuentes de cuello duro. La sociedad colombiana reprueba a viva voz la política de Uribe de rescate a sangre y fuego de los detenidos en manos de las FARC. Dentro de unos días llega Bush a Bogotá para atizar el plan Colombia, que destina más recursos para la represión en el conflicto interno.
El prontuario de un dirigente prófugo
La Fiscalía, a solicitud de la Corte Suprema de Justicia, dictó orden de captura contra Alvaro Araújo Noguera, por la gravedad de las acusaciones en su contra. Este desapareció de los lugares que frecuentaba y no hay noticias de su paradero.
El caso se origina el 13 de enero de 2002 con el secuestro de Víctor Ochoa Daza, que duró 80 días. El secuestrado es hermano del ex alcalde de Valledupar (Elías), rival político del clan Araújo. Araújo Noguera no solo se benefició con el secuestro de Ochoa, sino que intervino en las negociaciones por su liberación como emisario del jefe paramilitar Rodrigo Tobar, conocido como Jorge 40. Como se sabe, en el disco duro de un computador de éste se encuentran documentados una serie de atentados, secuestros, extorsiones perpetrados por las AUC. El prófugo fue senador, gerente del desaparecido banco estatal Caja Agraria, ministro de Agricultura y dirigente de los ganaderos. En 1990 fue destituido de su banca del Senado por contrataciones públicas ilegales que favorecieron a una radio local bajo su control. Además es tío del gobernador del César y se le considera el poder tras los bastidores en ese departamento del norte del país.
Los paramilitares secuestran y amañan elecciones
Víctor Ochoa declaró ante la Corte que su secuestro fue orquestado por Alvaro Araújo Castro y Jorge 40. Los magistrados de la Sala Penal consideraron que el senador fue, más que un simple determinador, el coautor (junto a Jorge 40), del secuestro de Víctor Ochoa. Este agregó que su secuestro modificó el mapa político de César, pues una de las condiciones para su liberación fue que un sector liberal apoyara la aspiración de Araújo al Senado (lo que se concretó). Por eso la justicia le tipifica secuestro extorsivo. La Corte Suprema señala además que los senadores hoy encarcelados hicieron causa común con los paramilitares para posesionarse de puestos clave dentro de los poderes regional nacional.
En el proceso se demostró también el fraude electoral a varias puntas. El ex congresista Luis Alberto Monsalvo adujo pruebas concretas sobre el fraude en las elecciones parlamentarias de 2006 en César. Según la información, «reveló a los magistrados que lo interrogaron el 8 de febrero en Valledupar cómo el Sistema Nacional de Identificación de manejo exclusivo de la Registraduría fue usado como guía para que jurados y testigos llenaran los registros de votantes en por lo menos 7 poblaciones». A su juicio el fraude afectó a más del 50% de los resultados y benefició en particular al sector Alas Equipo Colombia, cuya lista al Senado estaba encabezada por Araújo Castro. Afirmó además que el fraude en César, y también en Magdalena, fue efectuado bajo presión paramilitar, la que se mantiene viva en la región y afectará también las elecciones regionales de octubre próximo.
Otra serie de testimonios demuestra que, mediante amenazas de muerte, las AUC ponen y sacan candidatos con vistas a las elecciones, en todos los casos a favor de los partidos que apoyan a Uribe, como la coalición Alas o el partido de la U. Alfonso Palacio, candidato a la alcaldía de La Jagua, César, denunció amenazas de muerte ante el propio Uribe. El relato de hechos anteriores se asemeja a una novela policial. Hay asesinatos, chantajes, imposición y veto de candidatos, boicot a negocios como la distribución de bebidas, inversiones, fraudes que reducen al 6% la abstención en una región donde tradicionalmente alcanzaba el 60%, incluso el diseño de un software que permitió hacer una «zonificación electoral» a la medida de Jorge 40. La gente habla de una «paracocracia».
No al rescate a sangre y fuego
Uribe se obstina en rechazar el intercambio humanitario propuesto por las FARC y que apoya el 57% de los colombianos. Insiste en el rescate por acción militar, que sólo tiene 32% de apoyo. Hemos visto una gran manifestación de familiares de prisioneros en Bogotá con carteles que proclamaban: «No al rescate a sangre y fuego». La madre de Ingrid Betancourt condena con vehemencia y nombre propio la política de Uribe Telesur nos mostró un reportaje a militares norteamericanos en poder de las FARC, que se declaraban orgullosos de su nacionalidad, le pedían a su gobierno que impulsara el intercambio de presos y sostenían que en caso de un operativo militar para rescatarlos, lo más probable es que ellos terminaran muertos. Pero el presidente se tapa los oídos, y como maniobra diversionista acusa de terroristas a dirigentes del Polo Democrático.
En la gira de Bush
A este territorio convulsionado llegará Bush dentro de unos días, con el propósito manifiesto de impulsar el plan Colombia, para el cual hay previstos más recursos en el presupuesto de EEUU y que avivará los enfrentamientos en el país y en sus fronteras, particularmente con Ecuador. *
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