Recuerdos del "caracazo"
En Venezuela se recordó días pasados el 18º aniversario del «caracazo» del 27 de febrero de 1989, cuando el pueblo salió a las calles en protesta por los aumentos de la gasolina, el transporte, las tarifas públicas y los alimentos, siendo objeto de una de las más bestiales represiones registradas en América Latina por parte del gobierno de Carlos Andrés Pérez, que el día 2 de ese mes había inaugurado su segundo mandato.
Carlos Andrés Pérez, reo de marca mayor
Nunca se dio a conocer el número exacto de muertos y heridos, que fue de varios millares (además de los cientos de detenidos) y que las informaciones fraudulentas del gobierno redujeron a 246. Fue absolutamente descontrolada la represión a cargo de las fuerzas policiales y militares, que recibieron orden de tirar a matar. El día mismo del aniversario vimos por Telesur una serie de reportajes a sobrevivientes de aquellos días de terror, que relataban el fusilamiento a mansalva de una multitud inerme.
C.A.Pérez se lanzó desde el inicio a aplicar de lleno las políticas neoliberales. La airada protesta de grandes masas del pueblo por la suba de los productos básicos fue enfrentada a sangre y fuego. El «caracazo» quedó en la historia como expresión típica de la represión que acompaña como la sombra al cuerpo las políticas neoliberales.
También es paradigmática la trayectoria de C.A.Pérez, que había ganado las elecciones del 4 de diciembre de 1988 con el apoyo de la CTV y 54,5% de los votos como candidato de la socialdemócrata Acción Democrática, frente a 41,7% de Eduardo Fernández del socialcristiano Copei. Era un eslabón de la cadena de la repartija del poder entre ambos partidos mediante el Pacto del Punto Fijo, originado después que un gran movimiento popular, que tuvo su epicentro el 23 de enero de 1958, derribó la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Por AD ocuparon el Palacio de Miraflores el propio Pérez dos veces, con Jaime Lusinchi intercalado, y por los copeyanos Rafael Caldera (que después ganó como candidato independiente previo a la elección de Chávez en 1998) y Luis Herrera Campins. Pérez fue relevado de la presidencia el 21 de mayo de 1993 por corrupción (apropiación de fondos públicos). Después fue condenado a prisión, que cumplió en su domicilio por ser mayor de 75 años. De allí, para escapar a su responsabilidad se exilió en Estados Unidos, luego de un periplo por varios países (la Dominicana entre ellos), y complotó en primera fila contra Chávez. Ahora el defensor del pueblo de Venezuela dice que C.A.Pérez debe ser considerado reo por violación masiva de los derechos humanos (atendiendo precisamente al «caracazo») y que debe ser juzgado, al igual que los altos mandos militar y policial de la época.
Incitación a matar a Chávez
No hay que olvidar que desde Estados Unidos, más concretamente desde Miami, C.A.Pérez lanzó una incitación directa a matar al presidente de Venezuela, con la frase propia de un mafioso de que el problema de Chávez se resolvía con un fusil de mira telescópica. Todo esto fue dicho después del golpe de Estado fracasado de abril de 2002, del secuestro del presidente Chávez y del efímera dictadura de Pedro Carmona Estanga, que contó con el pleno apoyo de Pérez. Este hecho completa su biografía: expulsado de la presidencia por corrupto, después prófugo, luego golpista recalcitrante, más adelante incitador del magnicidio contra el presidente y por último reo por violación masiva de los derechos humanos. Todo esto es lo que trae consigo la evocación del «caracazo». Pero hay algo más.
En los últimos días el presidente Chávez dio cuenta de grandes inversiones del gobierno en la adquisición de productos alimentarios a través de la red de mercado de alimentos (Mercal) con destino directo a la población, y también de un incremento en el incentivo tipo beca otorgados a los estudiantes de la misión Robinson. El presidente declaró que «un gobierno que está todos los días atendiendo a su pueblo se encuentra a años luz de un caracazo». Esto venía a cuento porque algunos sectores de la oposición afirman que el país está próximo a otro estallido social similar al de febrero 1989.
Diferencias fundamentales
Pero el mandatario retrucó que no hay comparación posible con esa época en que «la élite adeco-copeyana se repartía los pedazos del país». Algunos datos comparativos son concluyentes. En 1988 la inflación se situaba en el orden del 43,5% y en 2005-2006 estuvo en 18,4%. La producción petrolera se elevaba a 1,9 millones de barriles diarios y hoy alcanza 3,2 millones. Las reservas internacionales eran de 7.400 millones de dólares y hoy están por encima de 35 mil millones. Las tasas de interés estaban en 34,6% y hoy en 16,8% promedial. La pobreza extrema cayó de 20% a 7%, el salario mínimo subió de 141 a 238 dólares, aumentó sustancialmente la tasa de escolaridad en todos los órdenes (inicial, primaria y superior). En síntesis, «una diferencia del cielo a la tierra». *
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad