Malestar en Irak por el arresto de un hijo de jefe chiita
Un total de 35 muertos y 64 heridos fue el saldo de un atentado con coche bomba frente a una mezquita sunita de Habbaniya, en la provincia rebelde de Al Anbar, según el balance provisional de un responsable del Ministerio de Defensa.
Habbaniya está situada a unos 80 kilómetros al oeste de Bagdad, en un bastión tradicional de insurgentes sunitas poco afectados por atentados de este tipo, que se cometen sobre todo contra chiitas o fuerzas de seguridad iraquíes.
Al día siguiente de la detención de Ammar al Hakim, hijo de Abdel Aziz al Hakim, jefe del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (Csrii), Talabani emitió un comunicado de protesta.
«El presidente Talabani lamentó profundamente y expresó su sorpresa por lo que le ocurrió a una personalidad nacional», declaró en un comunicado la presidencia.
Ammar al Hakim fue detenido durante varias horas el viernes en una base estadounidense de la región de Kut, a 175 kilómetros al sureste de Bagdad, según su partido. Presentado como el número dos del Csrii, al quedar en libertad Hakim denunció las «duras» condiciones de su arresto.
Talabani, quien destacó que Hakim descendía del linaje del profeta Mahoma, consideró que había sido tratado de manera «indecente y no civilizada».
El detenido, cuyo convoy fue detenido cuando regresaba de Irán, muy cerca del lugar donde se fundó su partido en 1982, acusó al Ejército estadounidense de haberlo maltratado expresamente.
«Altos responsables (estadounidenses) tenían la intención de arrestarme y estos responsables dieron instrucciones a su personal en la zona», lanzó Hakim, quien se quejó de haber estado con los ojos vendados y las manos esposadas.
«Los miembros del convoy (…) se comportaron de forma sospechosa, lo que condujo a la detención de Hakim», respondió un portavoz del Ejército estadounidense.
«Por desgracia, incidentes ocasionales como éste ocurren en las operaciones de seguridad en las fronteras iraquíes», añadió este portavoz. «Lamento esta detención, de la cual ignoramos las circunstancias. Estamos investigando el tema, pero no tenemos nada que reprocharle a Hakim o a su familia», declaró por su parte el embajador de Estados Unidos, Zalmay Jalilzad, a la televisión pública iraquí. *
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