Uribe descartó negociar con Farc por rehenes
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, descartó ayer negociar con las Farc un canje de 57 rehenes, entre ellos la política Ingrid Betancourt, y anunció que «arreciará» la ofensiva contra esa guerrilla en respuesta a la negativa rebelde de negociar con un gobierno «ilegítimo» y «paramilitar».
«Las Farc dicen que para hablar de acuerdo humanitario hay que despejar militarmente y de manera incondicional (los municipios de) Pradera y Florida, lo que el Gobierno no puede aceptar. Las Farc dicen que no están interesadas en acuerdos con este gobierno, porque es ilegítimo y paramilitar», dijo Uribe.
«La reacción del gobierno es ésta: frente a esos bandidos, que todos los días amenazan, hay que arreciar», enfatizó el mandatario tras revelar que un emisario suyo que no identificó se reunió con jefes de esa guerrilla en las selvas del sur del país y le transmitió la posición del grupo.
«Autorizamos una gestión de buena voluntad y lo que hemos recibido es una amenaza. Por lo tanto la reacción del gobierno es (…) arreciar para derrotarlos y pedimos más comprensión, al pueblo colombiano», añadió Uribe.
«Que estos bandidos de las Farc no engañen más al pueblo colombiano, a la opinión internacional. Nos exigen facilitadores, gestos humanitarios, lo hacemos y nos responden con amenazas», destacó Uribe, visiblemente molesto, en Bogotá poco antes de viajar hacia el Caguán (sur) que en el pasado estuvo bajo control de esa guerrilla.
Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, dijo a la AFP que no cree que Uribe hubiera mandado un emisario para hablar con las Farc sobre el canje. «No le creo a Uribe que mandó un emisario. Yo ya no le creo nada», puntualizó.
Angela Giraldo, vocera de los diputados locales del departamento del Valle del Cauca (suroeste) que hacen parte de los rehenes, se declaró «frustrada» por el anuncio del presidente.
«Lo que siento es una frustración total porque no es la reacción que estamos esperando. Lo que se trata es de salvar vidas humanas», declaró a la AFP, tras calificar como «deshumanizada» la reacción de Uribe.
Las declaraciones de Uribe se produjeron horas después de conocerse una entrevista del número dos de las Farc, Raúl Reyes, en la que calificó al presidente colombiano como un «hombre preso del delirio de rescatar a sangre y fuego los prisioneros» y «enemigo acérrimo del canje o acuerdo humanitario».
En la entrevista con la agencia Anncol, cercana a los rebeldes, Reyes aseguró que las Farc mantienen su decisión de buscar un canje de secuestrados por unos 500 rebeldes presos pero subrayó que las revelaciones sobre nexos entre políticos cercanos a Uribe y paramilitares deja sin legitimidad al mandatario. *
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