Escrito por: NIKO SCHVARZ

También encontramos tiempo para disfrutar de la belleza de Bahía en vísperas del Carnaval, la costa y el tesoro del Pelourinho, su música y exquisita gastronomía.
Una idea central vertebró el seminario, analizada desde distintos ángulos por los representantes de los diversos partidos: la izquierda ha registrado en los últimos años formidables avances que la han colocado en el gobierno de la mayoría de los países de América Latina, y ello le plantea desafíos mayores para cumplir sus programas de desarrollo económico con justicia social. Esta concepción fue expuesta en forma polémica frente a quienes, desde neoliberales más o menos encubiertos a eurocentristas, intentan minimizar o desnaturalizar esos avances de la izquierda continental. Marco Aurelio García, que abrió el seminario, caracterizó el período actual en base a una afirmación del presidente ecuatoriano Rafael Correa en su discurso de investidura, el 15 de enero: no estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época. Este fue el denominador común del encuentro. Asesor de la presidencia en política exterior y conocido por sus elaboraciones en el Foro de Sâo Paulo desde sus orígenes, Marco Aurelio hizo un racconto histórico para fundamentar el principal desafío del actual segundo mandato del gobierno Lula: llevar adelante un proyecto nacional de desarrollo con crecimiento sostenido, con distribución de renta (o sea, una más equitativa distribución del ingreso) y con justicia social. Ello se sintetiza ahora en el PAC, que en otra instancia expusieron detalladamente varios ministros, entre ellos Dilma Roussef, en todas sus proyecciones: desde una educación de calidad y amplísimos alcances a las obras de infraestructura y comunicaciones en todos los planos. García se refirió a la erosión de los dos grandes paradigmas de estos tiempos, tanto el del “socialismo real” como el de la socialdemocracia, y concluyó en la necesidad de reconstruir la opción socialista, una tarea hoy de primer plano en América Latina, con sus peculiaridades en cada país.
Quien se ganó una ovación sostenida fue la senadora M. Zurita, del MAS, una típica representante del Chapare al frente de una amplia delegación boliviana. Con su clásico sombrero, en un lenguaje cálido y fraterno expuso la lucha en que está empeñado el gobierno de Evo Morales para hacer realidad los cambios y recuperar de forma soberana la riqueza petrolera y gasífera. De su alocución surgió claramente la dureza del enfrentamiento con la oposición, y en particular con la poderosa oligarquía de Santa Cruz, que no se resigna a dejar de ser la dueña del país y que se obstina en paralizar la labor de la Asamblea Constituyente. Algo parecido se da en Ecuador, y demuestra que los cambios no sobrevendrán en nuestra América sino a través de una lucha muy intensa con la participación activa de las grandes masas del pueblo.
A los uruguayos participantes nos emocionó la intervención del diputado mexicano Javier González, coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática que tuvo como abanderado en la reciente elección a Andrés Manuel López Obrador. Explicó la conformación de esa gran fuerza de la izquierda unida que disputó de igual a igual la presidencia al PAN y fue derrotada por una mínima diferencia (0,58%) y por el fraude electoral. A poco andar caímos en la cuenta de que se trata de un insigne matemático que dirigió, junto a otros científicos mexicanos, la campaña mundial por la libertad de nuestro compatriota José Luis Massera, en el cuadro de la lucha contra la dictadura uruguaya. Nos contó como en aquella instancia lograron entrevistarse con el coronel Federico Silva Ledesma, presidente del Tribunal Penal Militar, presionando hasta el límite para horadar el muro de la dictadura y lograr la libertad del detenido.
La otra ovación fue para el delegado del PC cubano, Jorge Pereira, quien se refirió a la agresión permanente del gobierno de Bush contra la isla, el bloqueo desde hace casi medio siglo, la ley Helms-Burton y demás medidas intervencionistas. Definió además como una de las tareas actuales de la izquierda la lucha contra el monopolio de los medios de comunicación.
Para el delegado del FMLN salvadoreño, la lucha se canaliza ahora hacia las elecciones presidenciales, legislativas y regionales de 2009. Nils Castro, del PRD panameño, presencia habitual en estas lides, hizo una intervención de fondo sobre los avances de la izquierda en el continente, su rica diversidad y la conquista de la hegemonía en términos gramscianos. De Africa se destacó la presencia de un grupo de delegados del MPLA angoleño. A la vez, el representante del Bloque Nacionalista Gallego (Camilo Nogueira) trajo los ecos de la reciente reunión del Foro Social Mundial de Nairobi, Kenia. Por Argentina ocuparon la tribuna delegados del PS y de Libres del Sur (Juan C. Zabalza y Yuyo Rudnik).
También hablaron los delegados de los partidos aliados del PT: el PSB (Roberto Amaral) y el PCdoB (Reynaldo Carvalho), con los cuales mantiene una articulación política que procura extender al PDT.
La victoria del PT en Bahía, con la elección de Jacques Wagner como gobernador en el primer turno es un hecho de extraordinaria significación. El propio gobernador lo explicó en el curso de las diversas actividades. Recordamos que Bahía es la tierra de Jorge Amado, escritor de fama mundial que estuvo ligado por una estrecha amistad con figuras relevantes de la izquierda uruguaya. Evocamos allí sus primeras obras, la biografía de Luis Carlos Prestes (“El caballero de la esperanza”) y sus últimas libros, que reflejan el alma misma del pueblo de Bahía. Pero ésta era también el feudo, hasta ahora incompartido, de Antonio Carlos Magalhâes, el abuelo, los hijos y nietos y sus ramificaciones, que eran dueños de tierras, de los medios de difusión, de los cargos de gobernador hasta los legislativos en ambas Cámaras desde hace más de cuatro décadas, como que nacieron en el vientre de la dictadura militar. Por añadidura, para la elección de gobernador su candidato Paulo Souto se presentaba a la reelección y era una fija de la cual nadie dudaba. Absolutamente nadie. Salvo Jacques Wagner, quien contra viento y marea proclamó su convicción en la victoria.
Le dijeron de todo. Pero él se afirmó en su conocimiento profundo del pueblo de Bahía. Trajinó y caminó por el barro, hasta los más pequeños poblados. Al mismo tiempo, zurció una alianza con una decena de partidos a nivel local (entre ellos PCdoB, PSB, PMDB, PV, PPS, PMN, PTB) y atrajo también a parte del PDT e incluso del PSDB, el rival de Lula en la elección presidencial. “Tuvo la habilidad de zurcir un frente extraordinariamente amplio”, decía un cotizado periodista en un folleto titulado “Crónica de una victoria no anunciada”.
Y no sólo triunfó, sino que ayudó a Lula a ganar con amplísimo margen la elección presidencial en Bahía en el segundo turno. De este aspecto, la actual coyuntura brasileña y el próximo III Congreso del PT hablaremos mañana. *
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