
Tras dos días de encarnizados combates, el presidente palestino y el jefe del buró político de Hamas, exiliado en Siria, se pusieron de acuerdo para declarar un nuevo alto el fuego, en una conversación telefónica, el viernes por la noche.
Sin embargo, sus respectivos partidarios no respondieron al llamado y hombres armados de ambos movimientos continuaban enfrentándose ayer sábado en toda la franja de Gaza.
En Cisjordania, un profesor universitario fue secuestrado en Naplusa (norte) por las brigadas de Al-Aqsa, vinculadas con el movimiento Fatah del presidente Abas.
“Detuvimos a Jader Sunduk (profesor de derecho islámico) mientras circulaba en coche por Naplusa. Nos lo llevamos para ejercer presión sobre Hamas, para que libere a uno de los nuestros”, reivindicó por vía telefónica a la AFP un responsable del grupo.
Al menos 50 miembros de los servicios de seguridad fueron secuestrados por Hamas en Gaza, mientras que otros 10 de Fatah fueron retenidos por los islamistas, según fuentes de seguridad.
“Lanzo un nuevo llamado urgente a todos los hijos del pueblo a cesar inmediatamente el fuego, retirar los hombres armados de las calles y al retorno de los servicios de seguridad a sus bases”, pidió el primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, de Hamas, a los periodistas frente a su domicilio, en Gaza.
El presidente Abas “debe dar instrucciones claras y categóricas a la guardia presidencial y a sus servicios de seguridad para que respeten el acuerdo” de alto el fuego, agregó.
En la noche del viernes, varios sectores de la ciudad de Gaza, sacudida por fuertes explosiones, fueron escenario de numerosos enfrentamientos que dejaron ocho heridos.
Las actividades de la vida cotidiana fueron interrumpidas por los combates, los más violentos desde la victoria de los islamistas de Hamas en las elecciones legislativas de enero de 2006.
Las escuelas y las universidades están cerradas y pocos son los palestinos que acuden al trabajo.
Instalados en posiciones fortificadas con sacos de arena y bloques de hormigón, hombres enmascarados y fuertemente armados controlan los movimientos de los vehículos en varias calles.
Los enfrentamientos se desarrollan sobre todo cerca de los locales de los servicios de seguridad, en el centro y el sur de Gaza, en el barrio de las universidades, así como frente al mar.
El portavoz de Hamas, Ismail Raduan, acusó a miembros de la guardia presidencial de haber disparado cohetes antitanque sobre el ministerio de Telecomunicaciones y de Comunicación, y de abrir fuego contra el ministerio de Agricultura y la Universidad islámica, un bastión del grupo islamista.
Desconocidos incendiaron también la Universidad Al Quds en Jan Yunes (sur de la franja de Gaza), cercana a Fatah.
Abas y Mechaal tienen previsto reunirse este martes en La Meca, bajo los auspicios del rey Abdalá de Arabia Saudí, para intentar poner fin a la violencia y ponerse de acuerdo sobre la formación de un gobierno de unidad nacional.
Varios acuerdos de alto el fuego fueron concluidos entre los dos movimientos, pero todos quedaron en papel mojado. El último de ellos, que entró en vigor el martes pasado, se hizo trizas tras una emboscada tendida por Hamas a un convoy sospechoso de transportar armas para las fuerzas leales a Fatah.
Riad lanzó una iniciativa de reconciliación entre Hamas y Fatah a fines de enero, tras los sangrientos combates.
Por otro lado, Hamas y la presidencia palestina denunciaron el rechazo del Cuarteto para Oriente Medio (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y ONU), reunido el viernes en Washington, de levantar el boicot internacional sobre los territorios palestinos. *
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