Se registraron al menos 127 muertos

Irak sufrió el segundo peor atentado desde la invasión de EEUU

Un camión cargado con una tonelada de explosivos estalló cerca del mercado de Sadriya, en el centro de Bagdad, en la ribera este del Tigris, informaron fuentes de seguridad.

«Al menos 127 personas murieron y 305 resultaron heridas», explicaron esas fuentes.

«El camión contenía al menos una tonelada de explosivos», afirmó el general iraquí Jihad al-Jaberi, responsable de la lucha antiterrorista, a la televisión pública Iraqia.

El ataque, en el que murió el conductor del vehículo, provocó escenas de caos en el lugar de los hechos, que fue acordonado por las fuerzas de seguridad mientras se amontonaban las ambulancias y coches policiales con las sirenas aullando.

«Varios edificios que resultaron dañados por la explosión se desplomaron», añadió esa fuente.

El 23 de noviembre de 2006, una serie de cuatro atentados coordinados, mediante coches bomba y obuses de mortero, causó al menos 202 muertos y 256 heridos en Sadr City, el bastión radical chiita en Bagdad. Se trata del peor atentado hasta la fecha desde la invasión estadounidense del país, en marzo de 2003.

La policía iraquí cerró las calles y no dejó entrar ni salir a nadie poco después del atentado de este sábado, pudo presenciar un fotógrafo de la AFP.

Varios supervivientes presos del pánico lanzaron piedras contra las fuerzas del orden para intentar abandonar el lugar, lo mismo que familiares de las víctimas, furiosos por no poder acceder a él, constató el fotógrafo.

Un policía que intentaba evacuar a unos heridos, en una camioneta manchada de sangre, recibió una paliza a manos de supervivientes airados.

La explosión provocó un gran estallido y una enorme columna de humo blanco que se destacó en el cielo de la capital, pudo presenciar la AFP.

El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, denunció ese «crimen innoble» que atribuyó a los «sadamistas (partidarios de Sadam Hussein) y tafkiris (extremistas sunitas), en un comunicado de prensa.

El primer ministro renovó, en ese comunicado, «su compromiso para extirpar el mal y sus raíces» de Irak.

El portavoz del gobierno, Alí Dabbagh, afirmó por su parte que «el 50% de los terroristas que cometen atentados en Irak procede de Siria», en unas declaraciones a la televisión pública Iraqia. El ataque de ayer sábado se produjo cuando las autoridades iraquíes y el ejército estadounidense se preparan para aplicar en las próximas semanas el nuevo plan de seguridad para la capital, sacudida por la violencia sectaria diaria.

Más de 16.800 civiles perecieron en Bagdad en 2006, según la ONU.

A causa de otros hechos violentos, las autoridades impusieron un toque de queda en tres ciudades al norte de Bagdad: Samarra (125 km), la ciudad petrolera de Kirkuk (250 km) y Mosul (370 km).

En Samarra, seis miembros de las fuerzas especiales de la policía iraquí murieron y otros seis resultaron heridos el sábado en un ataque perpetrado por hombres armados contra su puesto de control, según los servicios de seguridad.

Un atentado contra el mausoleo chiita de Samarra, en febrero de 2006, fue el desencadenante de una importante oleada de violencia confesional, fenómeno que ha causado miles de muertos en Irak.

En Kirkuk, siete coches bomba explotaron en tan sólo una hora, con un saldo de dos muertos y 28 heridos, indicó la policía. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje