México: marcha masiva contra la suba de precios
Los organizadores y participantes consideran histórica a la jornada, por reunir a agrupaciones antagónicas y distantes, y se mostraron firmes en concretar acciones radicales en caso de que el gobierno haga caso omiso a sus reclamos de garantizar la seguridad alimentaria.
El heterogéneo conglomerado que se reunió ayer en el Zócalo de la capital mexicana asumió el compromiso de trabajar unido para cerrarle el paso a las políticas neoliberales.
Su posición fue firme; «Nadie, ni aun los que afirman haber ganado las elecciones, tiene el derecho al monopolio de las decisiones públicas», recoge el pacto social incluyente dado a conocer al término de la caminata.
En el recorrido, de unos cinco kilómetros desde la intersección de las avenidas Reforma e Insurgentes hasta el Zócalo, Prensa Latina constató que la tortilla une a los mexicanos tanto como los ha separado la política.
Aun cuando las diferencias ideológicas llevaron a negarle al líder opositor Andrés Manuel López Obrador ser el orador oficial del mitin que cerró la marcha, la unidad prevaleció para defender el sustento alimentario y social de los más pobres.
Ni las charlas palaciegas ni los acuerdos de la cúpula federal sirven para construir el nuevo México que demanda la gente, pues lo que se requiere son nuevas formas institucionales que permitan la inclusión de diversos actores en las decisiones, afirmó el documento proclamado.
«Sin maíz no hay país» fue la frase del día porque, como afirmó un hombre de campo que caminaba por primera por las avenidas citadinas, «la tortilla es lo último que nos podrían quitar, después de eso ya no hay nada».
Justa fue entonces la protesta de las cerca de 120 mil personas concentradas en el Zócalo, porque junto al alza del maíz está el de la leche, el huevo, los vegetales, la carne de res y del pollo, además de la gasolina y la electricidad.
Por eso el compromiso contraído fue el de sacar a México de su estancamiento económico y democrático, de su incapacidad para generar empleo y salarios dignos y de las prácticas privatizadoras, pues no se puede continuar con una política que ante nuevos problemas responde con las viejas recetas reguladoras y privatizadoras.
La Declaración del Zócalo, Compromiso de Unidad fue clara: para los mexicanos es inadmisible que el Estado tenga cada vez menos capacidad para cumplir sus obligaciones y responder a los reclamos populares.
Parece que el aviso fue efectivo porque ya la Presidencia admitió que comparte la preocupación de organizaciones sindicales, campesinas y sociales sobre el aumento de los precios, al tiempo que expresó respetar la libre manifestación y del derecho de petición. Aunque la de ayer no será la única movilización de la resistencia y la oposición mexicana, ahora hay que esperar la reacción del gobierno federal, que parece haber entendido rápidamente el mensaje, porque ayer el precio de la leche bajó de 4,50 a cuatro pesos. *
Mujeres
El presidente de México, Felipe Calderón, prometió ayer que será «implacable» contra las agresiones de género, durante un acto en el que anunció la promulgación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la primera a nivel federal. *
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