Pese a oferta saudita, siguen combates entre los palestinos
Los combates entre grupos de Hamas y de Fatah se sucedieron durante toda la noche del domingo a través del empobrecido territorio palestino. Tres personas murieron en el pueblo de Jan Yunes (sur) y otras dos en Gaza, según médicos.
Al amanecer del lunes se escuchaban los disparos de armas de fuego cerca del cuartel de una fuerza de seguridad de Fatah en Gaza, que se ha convertido en un pueblo fantasma, con sus residentes encerrados en sus hogares.
Esta violencia sin precedentes, la peor desde que Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica) sorprendió al mundo al ganar las elecciones legislativas hace un año, ha puesto innumerables obstáculos a la formación de un gobierno palestino de unidad nacional y ha dejado a la franja de Gaza al borde de una guerra civil.
El rey Abdalá de Arabia Saudita ofreció el domingo mediar en negociaciones en la ciudad santa de La Meca para poner fin a estas luchas «vergonzosas», una propuesta que fue bienvenida por los líderes de ambas facciones palestinas.
«Invito a mis hermanos del pueblo palestino, representados por sus líderes (…) a un rápido encuentro en su tierra hermana de Arabia Saudita (…) para discutir sus diferencias sin ninguna intervención de terceras partes», dijo en un llamado difundido por la agencia de prensa estatal SPA.
El jefe de Hamas, Jaled Meshaal, y el presidente de la Autoridad Palestina y líder de Fatah, Mahmud Abas, recibieron con agrado dicho ofrecimiento, pero aún no se ha anunciado una fecha para la reunión.
Varios esfuerzos para poner fin a los enfrentamientos, incluido un raro encuentro entre Meshaal y Abas en Damasco, han sido en vano.
El primer ministro Ismail Haniyeh, de Hamas, enfrascado en una dura lucha por el poder con Abas, urgió el domingo a terminar con el conflicto, que se ha extendido a Cisjordania. «Llamamos a todos los palestinos a proteger la unidad nacional, a hacer que prevalezca el lenguaje del diálogo y la razón, a retirar armas de las calles y a poner fin a las tensiones», dijo Haniyeh.
Pero las matanzas y los secuestros continuaron tanto en la franja de Gaza como en Cisjordania. El domingo, simpatizantes de Fatah muchos de ellos enmascarados prendieron fuego a las oficinas del Ministerio de Educación en Naplusa, controlado por Hamas, y secuestraron a 11 miembros de esa organización.
Militantes de Hamas también secuestraron al jefe de las fuerzas de seguridad palestinas para Gaza, el general Shabn Abu Assar, pero lo liberaron al cabo de dos horas.
Treinta palestinos, varios de ellos niños, han muerto y unas 100 personas resultaron heridas desde el jueves, dijeron médicos. Entre las víctimas se encuentran un niño de 11 años atrapado entre disparos cruzados el sábado de noche y un niño de dos años que recibió el impacto de una bala perdida durante una lucha en Jan Yunes el viernes.
En Gaza, los grupos instalaron retenes en las calles y siguen intercambiando disparos de ametralladoras, anticohetes y morteros. El territorio está desierto. Los comerciantes han decidido no abrir sus tiendas y quedarse en casa.
«Este barrio se ha convertido en un pueblo fantasma de un Estado en guerra», dijo uno de sus residentes, Jumaa al Saqqa, doctor en el hospital Shifa, de la ciudad de Gaza. *
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