Opinión Internacional

Cuatro grandes iniciativas del PT

Por Niko Schvartz

También otras fuerzas de izquierda mejoraron sensiblemente sus posiciones, como el ex comunista PPS (Partido Popular Socialista), que pasó de 33 alcaldías en 1996 a 158 a la vez que disputará la segunda vuelta en cinco grandes ciudades. En el primer turno de estas elecciones, por primera vez informatizadas y con participación de 92 de los 108 millones de inscriptos, la izquierda se presentó unida en coaliciones en muchas ciudades, proceso que se acentuará sin duda en la decisiva segunda vuelta.

Propuestas y realizaciones

El PT se caracterizó por su decidida oposición a la política del gobierno y por su denuncia sistemática de la corrupción. El número de sus electores ha ido en progresión constante. En los últimos tres lustros pasó de 54 a 115 prefeitos (alcaldes), de 900 a 1.100 y ahora a 1.985 vereadores (ediles), de 40 a 81 y hoy a 90 diputados estaduales, de 35 a 50 y a los actuales 59 diputados federales, conquistando a la vez dos gobernadores estaduales en 1994 y tres en 1998.

En estas condiciones, el resultado electoral significó un espaldarazo al modo petista de gobernar, en particular a las iniciativas puestas en práctica por los gobiernos petistas, entre las cuales se destaca el presupuesto participativo, que ya ha adquirido carta de ciudadanía internacional. Clásicamente se le asocia a los cuatro gobiernos sucesivos del PT en Porto Alegre, pero está lejos de ser el único ejemplo. Se ha aplicado con éxito en condiciones mucho más difíciles (por la fuerte tradición oligárquica) en Belem, capital de Pará, la principal ciudad de la importantísima región amazónica. Allí el PP determina y controla el 100% de la inversión pública, hay incluso una rama para la juventud, y el prefeito Edmilson Rodrigues es firme candidato a la reelección.

Otra iniciativa aplicada es el Banco del Pueblo, que otorga créditos a intereses muy por debajo de los del mercado a las pequeñas empresas. El sistema funciona en Blumenau, en Porto Alegre, en el cordón industrial paulista de Santo André. El programa de renta mínima responde a un proyecto inicial del senador Suplicy, que no logró imponerse a escala nacional pero es viabilizado por los gobiernos locales petistas.

Lo mismo acontece con la bolsa-escuela, que concede un salario mínimo a cada familia de escasos recursos que mantenga a sus hijos en la escuela, y que ha pasado a ser práctica cotidiana en Brasilia (desde la época del gobernador Cristovam Buarque) y en la propia Belem, entre otros casos.

Etica y política

Eje de la campaña electoral de PT, la denuncia de la corrupción cobró relevancia en Brasil a partir de los grandes escándalos que enlodaron hasta la cúpula del gobierno. La participación directa en abultadas maniobras fraudulentas del secretario general de la presidencia y amigo personal de Fernando H. Cardoso, Eduardo Jorge Caldas Pereira (el caso EJ) pasó a primer plano, junto a los que involucraron al ex presidente del Tribunal de Trabajo de San Pablo, Nicolau dos Santos Netto, al ex senador Luiz Estevao (que estuvo solamente un día tras las rejas) y, anteriormente, al gobierno Pitta en el estado de San Pablo. Recuérdase que Collor fue defenestrado porque se le comprobaron sus actos de corrupción. Estos especímenes están al tope de la tabla. Pero el grupo Transparencia, Conciencia y Ciudanía, de Brasilia, documentó nada menos que 432 casos significativos de corrupción en los 9 primeros meses de 1999 (3 cada dos días).

El PT enfatizó en su campaña que ética y política deben ser inseparables (en el mismo sentido que acaba de hacerlo «Chacho» Alvarez) y que es posible ejercer una actividad política y cargos de gobierno con pleno respeto de las normas éticas.

Por una democracia ensanchada

Esto se integra a la extensión y profundización de la democracia, tema planteado hoy con especial acuidado en Brasil y en toda América. Por una parte, se ha señalado en el gobierno brasileño un «síndrome de autoritarismo», incluido su ingrediente represivo, en la medida en que grandes movimientos sociales (caso típico, el de los Sin Tierra), despliegan movilizaciones multitudiarias y combativas por sus reclamos. Al mismo tiempo, Cardoso se ha lanzado a gobernar apelando al expediente de las Medidas Provisorias (MP) y dejando de lado al Congreso, de forma tal que la MP 2052, por ejemplo, reglamenta nada menos que el acceso al patrimonio genético del país.

Como tendencia contrapuesta, se movilizan variadas formas de democracia directa. Según una idea original de la Conferencia Nacional de Obispos (CNBB) acaba de efectuarse un plebiscito abierto a toda la ciudadanía, preguntando si Brasil debe mantener el acuerdo con el FMI y seguir pagando la deuda externa sin realizar una auditoría pública como lo prevé la Constitución de 1988 vigente. La consulta recogió más de 6 millones de votos en 53.716 urnas instaladas en los 27 estados. En Espirito Santo y en Rondonia se expresó cerca del 20% del electorado. En total, alrededor del 94% lo hizo por la negativa.

Tras cartón, un diputado del PT presentó un proyecto que fija un referendo sobre la deuda externa y los acuerdos con el Fondo, y una senadora propuso condonar la deuda que los países más pobres mantienen con Brasil.

La Constitución, muy progresista en el papel, consagra institutos como el plebiscito, referendo y la iniciativa popular en materia legislativa, pero éstos nunca se pusieron en práctica.

La conciencia como una pasión

Lula visitó en esta campaña 340 ciudades y poblados, opina que «este es el mejor momento político-electoral para el PT en sus 20 años» y que «la conciencia política está floreciendo como una pasión».

Destaca que «las mujeres siguen conquistando su espacio en un ascenso sorprendentemente rápido», que «la bandera de la ética está en nuestra manos», que sabemos no sólo detectar problemas sino solucionarlos» y llama a poner manos a la obra «para preparar el Brasil del futuro».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje