Kostunica, un nacionalista demócrata
Belgrado ANSA
Vojislav Kostunica, desde ayer nuevopresidente de la Federación Yugoslava, es un hombre de principios y considerado incorruptible, que jamás estuvo comprometido con el régimen, pero que no puede definirse como un político pro-occidental.
La dosis de nacionalismo del hombre que logró derrotar a Slobodan Milosevic es suficiente para satisfacer a un pueblo adoctrinado en los valores de la «gran Serbia» y de la supremacía étnica. Pero al mismo tiempo, Kostunica, de 56 años, es un convencido defensor de los valores de la democracia. En las elecciones del 24 de setiembre, el candidato de la Oposición Democrática Serbia (DOS) logró sumar los votos de los serbios que están a favor de la integración con Europa, con los de los «patriotas» desilusionados por el régimen de Milosevic. Sobrio, más bien lacónico y coherente en sus razonamientos casi hasta la obstinación, Kostunica representa una novedad absoluta en el panorama político serbio, que hasta ahora estaba dominado por los grandes oradores, y por las maniobra palaciegas y subterráneas.
Hasta hace un tiempo estas características del perfil político de Kostunica eran considerados como una seria carencia, en un país acostumbrado desde siempre a la retórica y enamorado del autoritarismo.
Pero ahora, estos mismos aspectos son vistos como una virtud y un punto de fuerza, precisamente gracias a la gran voluntad de cambio manifestado por la mayoría del pueblo serbio. Desde siempre anticomunista y docente de leyes, en 1974 Kostunica debió abandonar la cátedra ya que fue obligado a dejar de enseñar en todas las universidades del país, al nergarse a jurar fidelidad al régimen.
En 1989, tras el derrumbe del muro de Berlín, las autoridades le pidieron que volviese a las aulas de la Universidad, cosa que rechazó. Kostunica fue luego uno de los fundadores del Partido Democrático, del que salió en 1992 a raíz de sus divergencias con los otros directivos de ese partido, hecho que lo llevó a fundar una nueva formación política, el Partido Democrático serbio.
Durante los bombardeos de la Alianza Atlántica sobre Serbia, Kostunica asumió una posición muy dura sea contra la comunidad internacional –sobre todo Estados Unidos– sea contra Milosevic, a quien acusó de llevar a Serbia hacia la ruina. Precisamente gracias a estas declaraciones, el régimen no pudo presentar ante la opinión pública a Kostunica como a un traidor, o un «esclavo» de la OTAN. El hoy nuevo jefe del Estado habla tres idiomas y está casado con una colega suya, Zorica Radovic, también graduada y experta en jurisprudencia.
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