Líder zapatista Marcos enfrentaría disidencia por negarse a dialogar con el gobierno

México, AFP

El subcomandante Marcos, líder de la guerrilla indígena zapatista mexicana, enfrenta una disidencia por negarse a dialogar con el futuro gobierno de Vicente Fox e incluso ha sido retenido en uno de sus bastiones en Chiapas (sur), reveló un funcionario gubernamental.

El representante del gobernador de Chiapas en la región fronteriza con Guatemala, Francisco Torres, dijo ayer a la prensa que hubo una sublevación de indígenas zapatistas en el municipio de Las Margaritas, uno de los bastiones de los rebeldes, pero se negó a revelar sus fuentes por temor a represalias. «Temo por mi vida», dijo el delegado oficial en la ciudad de Comitán (a unos 100 km de la frontera con Guatemala), quien reveló que mediante una llamada telefónica fue suspendido de su cargo por su decisión de informar del supuesto incidente. El portavoz del Gobierno de Chiapas, Armando Rojas, dijo a la AFP que la suspensión del cargo de Torres tendrá efecto mientras el Gobierno federal y de Chiapas investigan la información. Según el funcionario Torres, otros de los conocidos líderes indígenas del zapatismo, el comandante Tacho, encabezaría la fracción disidente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que inició una rebelión el 1 de enero de 1994.

«La información que tenemos es que desde el pasado 23 de setiembre, Marcos fue retenido por un grupo de indígenas cuando pretendía ir a una comunidad zapatista», en la selva de Chiapas, sostuvo Torres. El funcionario añadió que «se han generado presiones al interior del EZLN, existen fuertes inquietudes en una denominada zona gris, en cuanto a si se queda o se va Marcos, si se firma la Ley de Derechos y Cultura Indígena». En efecto, una de las demandas por las cuales el EZLN se retiró de la mesa de negociaciones con el Gobierno fue la negativa del presidente Ernesto Zedillo a acepar una inciativa para convertir en ley los acuerdos sobre cultura y derechos indígenas firmados en San Andrés Larraínzar, en 1996. El mandatario electo, Vicente Fox, que el 2 de julio puso en las urnas fin a 71 años de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha ofrecido enviar al Congreso una inciativa para legalizar esos acuerdos y retirar al Ejército de las zonas zapatistas para lograr una solución negociada, la segunda mayor demanda del EZLN. Sin embargo, Marcos ha guardado un inexplicable silencio, no sólo ante la derrota del PRI, sino ante el triunfo de una alianza opositora que en agosto pasado llevó a la gobernación de Chiapas, por primera vez en más de 7 décadas, a un gobernador salido de las filas opositoras y favorable a una solución pacífica del conflicto. Los inconformes zapatistas debaten sobre «si se quedan con el EZLN o se van», afirmó el funcionario. Fuentes civiles simpatizantes del zapatismo, que pidieron el anonimato, desestimaron los rumores de la ruptura, aunque aceptaron que existe inquietud sobre la falta de respuesta de Marcos a las ofertas de diálogo del conservador presidente electo Fox.

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