Izquierda chilena prepara "malvenida" al ex dictador

El día que Gran Bretaña libere a Augusto Pinochet, la izquierda de Chile perderá el sueño.

Que el ex dictador vuelva, aún después de 15 meses preso en Londres, será el peor escenario imaginable, dijo Jorge Insunza, del Comando Nacional de Izquierda.

Por eso harán una vigilia frente al palacio presidencial de La Moneda, sede del gobierno centroizquierdista cuyos esfuerzos diplomáticos están a punto de lograr la repatriación de Pinochet.

«Al día siguiente habrá manifestaciones en diversos puntos de Santiago y del país, particularmente en los lugares símbolos de represión, como el Estadio Nacional», dijo el abogado en una entrevista con Reuters.

Pero no será la única bienvenida. La Fundación Pinochet, un grupo de amigos del general, está organizando una manifestación frente al hospital militar donde Pinochet pasará sus primeros días en Chile.

La ceremonia oficial, en la que no habrá representantes del gobierno, se llevará a cabo en una base aérea en el aeropuerto internacional de Santiago.

Un tribunal británico comenzó a analizar ayer el más reciente recurso legal para bloquear la liberación de Pinochet. Si Gran Bretaña mantiene su «inclinación» a liberarlo debido a su mala salud, el general podría regresar a casa en los próximos días.

Además de la vigilia y las protestas en antiguos centros de detención como el Estadio Nacional, un complejo deportivo donde miles de personas fueron asesinadas luego del golpe militar de 1973, la izquierda pedirá el desafuero parlamentario de Pinochet.

El general, de 84 años, gobernó durante 17 años hasta 1990 y en 1998 entregó la jefatura de las fuerzas armadas, ocupando desde entonces un cargo de senador vitalicio no electo.

Para poder juzgarlo en Chile por los crímenes cometidos en su régimen debe primero ser despojado de su inmunidad.

«Desde el punto de vista de la justicia, el peor escenario es que regrese», explicó Insunza, un militante comunista. «Pero vamos a batallar, aunque no podemos asegurar un proceso serio y justo, porque va a pender una amenaza sobre toda la sociedad y el temor en Chile sigue siendo un factor de mucho peso».

Más de 3.000 personas murieron o desaparecieron durante la dictadura. Miles más pasaron años en prisión o debieron marchar al exilio.

La Concertación, el bloque que gobierna desde el fin de la dictadura, hizo lo imposible por repatriar a Pinochet y ahora tendrá que demostrar que en Chile se puede hacer justicia, dijo el militante izquierdista.

«Van a esforzarse para que pase a segundo, tercer o cuarto plano», dijo. «Pero para nosotros, como izquierda, el tema va a seguir siendo la verdad y justicia. Veremos si es verdad todo lo que dijeron mientras estuvo en Londres, cómo confrontan dichas palabras con la realidad».

El gobierno chileno reclamó su derecho a juzgar en casa a Pinochet y condenó las interferencias de España y Gran Bretaña en un asunto ciento por ciento doméstico.

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