Brasil: el aumento del salario mínimo

Al final de su primer mandato (ya que el 1º de enero próximo asume el segundo, al que llegó con más de 58 millones de votos), el presidente Lula decretó el aumento del salario mínimo que entrará a regir en 2007 a 380 reales, equivalentes a 176.75 dólares, a la cotización de 2,15 reales por dólar. Cuando comenzó su gobierno, en enero 2003, el salario mínimo equivalía a 56 dólares. La política de valorización del salario mínimo establece reajustes progresivos a partir de 2008, para los cuales se tomará en cuenta el índice de inflación más el crecimiento del PBI.

El nuevo monto, acordado entre el gobierno federal y las centrales sindicales, representa una suba de 8,57% sobre el antes vigente y 5,3% de aumento real. Su importancia resalta si se considera que según las encuestas a domicilio, de los 87,1 millones de trabajadores ocupados, 26,53 millones (el 30,5% del total) reciben hasta un salario mínimo, porcentaje que en el nordeste asciende a 48,5%. Según el ministerio de Previsión Social a fines de 2006 hay 15,9 millones de beneficiarios que cobran exactamente un salario mínimo, los que se verán igualmente beneficiados. Hablando del sistema previsional: aumentó su recaudación en 15,55% en relación al año pasado (a 104,23 mil millones de reales hasta octubre) debido al crecimiento de la masa salarial, al aumento sistemático del número de puestos de trabajo formal y a la mejora de la gestión recaudadora. Contribuyó también el aumento del número de pequeñas y medianas empresas que adhirieron a un sistema denominado Simples, que unifica y reduce el pago de ocho impuestos federales, estaduales y municipales, facilita el acceso a un crédito específico, refinancia las deudas y reduce la burocracia.

El 14 de diciembre el presidente promulgó la ley general de las micro y pequeñas empresas, que abarca a más del 99% de las existentes. Allí se establece además que el 25% del valor total a ser licitado por la administración pública será destinado a dichas empresas, que están eximidas de impuestos en la adquisición de equipamientos si incorporan innovación tecnológica. Esta ley, promulgada en presencia de cientos de empresarios, contó con la aprobación de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) y se estima que favorecerá la formalización o creación de cientos de miles de empresas y de dos a tres millones de puestos de trabajo. La parte tributaria entrará a regir el 1º de julio 2007.

Otros datos relevantes se conocieron en este balance de fin de año (y de mandato).

Entre 2000 y 2005 la mortalidad infantil bajó de 30,1 por cada mil nacidos vivos a 25,80 (el 14,28%). El mejor índice está en Rio Grande do Sul (14,3) seguido por São Paulo (16,5). La expectativa de vida subió a 71,9 años (68,1 años para los hombres y 75,8 para las mujeres), con un aumento de un año y medio sobre el de 2000. Ambos resultados se deben a la mejora en los accesos de la población a los servicios de salud, al crecimiento de la atención prenatal, al incentivo a la lactancia materna, al aumento del nivel de escolaridad, así como a las campañas nacionales de vacunación, que alcanzaron a 95% de la población infantil. También, en el otro extremo, al beneficio de prestación continuada a los adultos mayores, que alcanzan a 2,4 millones de personas de edad, y a discapacitados, quienes reciben un salario mínimo. Las mejoras más significativas corresponden a las regiones nordeste y norte.

La educación será el buque insignia del segundo mandato. En este prolífico mes de diciembre el Congreso aprobó la creación del Fondo de Desarrollo de la Educación Básica y valorización de los profesionales de la educación (Fundeb), previsto para 14 años de duración con una asignación progresiva de 55,8 mil millones de reales, que va a beneficiar a 48,1 millones de alumnos de la red pública de la enseñanza (18 millones más de los registrados en el último censo escolar), a mejorar el salario de los profesores y a equipar a las escuelas. Se financia con recursos federales, estaduales y municipales.

Un dato interesante es que ha aumentado en la última década de 18% a 30% el número de negros y mulatos que ingresan a la enseñanza superior, pública y privada.

«Si ser de izquierda es defender las cosas que defiendo en el área social, yo soy de izquierda», dijo Lula en un encuentro de balance con la prensa. Y agregó: «Termino el año no con alegría total, pero con el sabor del deber cumplido. Mi sueño es crear un nuevo tipo de relación entre el Estado y la sociedad, basado en el respeto mutuo y en una mayor autoestima de todos». *

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