Escrito por: NUEVA YORK - AFP

La resolución 1737, elaborada por Francia, Gran Bretaña y Alemania, establece la prohibición de comerciar con Irán bienes relacionados con sus programas nuclear y de misiles balísticos.
El Consejo “decide que Irán debe, sin mayor demora, suspender todas sus actividades nucleares sensibles en términos de proliferación, como el enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento, incluyendo la investigación y desarrollo, de manera verificable”, afirma el texto.
La resolución contiene asimismo una lista de personas y entidades involucradas en los programas de misiles y energía nuclear que son objeto de restricciones financieras.
El texto advierte que si Teherán se rehúsa a cumplir las demandas de detener sus actividades para fabricar combustible nuclear, el Consejo de Seguridad “adoptará medidas más apropiadas bajo el Artículo 41 del Capítulo Siete” de la Carta de la Onu, que establece sanciones no militares.
El embajador iraní en la Onu, Javad Zarif, dijo que la resolución tiene como “único objetivo la supresión de los derechos de Irán” y acusó de doble rasero al Consejo de Seguridad por no reaccionar a la supuesta posesión del arma nuclear por Israel.
“El Consejo de Seguridad está imponiendo sanciones a un miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear que, al revés que Israel, nunca ha atacado o amenazado con atacar a otro miembro” de la Onu, explicó Zarif.
El representante de Estados Unidos en la reunión, Alejandro Wolff, dijo que el programa nuclear iraní “constituye una seria amenaza y requería una respuesta seria del Consejo de Seguridad”.
“Los líderes de Irán deben entender que la consecución de capacidad nuclear no los hará más seguros, sino menos”, agregó Wolff, afirmando que su país espera el cumplimiento “pleno, incondicional e inmediato” de la resolución y que, de lo contrario, volverán a llevar el tema al Consejo.
“La adopción de la resolución es un primer paso”, sentenció el representante de Washington, instando a todos los Estados miembros a asegurarse de que se cumplan las disposiciones del texto.
El proyecto europeo ha sido enmendado varias veces por la resistencia sobre todo de Rusia, que tiene estrechos lazos económicos y energéticos con Teherán, y que argumentaba que las sanciones podían afectar actividades lícitas no relacionadas con las actividades nucleares.
Una de las modificaciones introducidas por los europeos para vencer las reticencias de Moscú fue suprimir la propuesta de prohibir los viajes de 12 funcionarios iraníes directamente vinculados a los programas nuclear y de misiles balísticos.
Poco antes de la votación de este sábado, el presidente estadounidense, George W. Bush, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, destacaron la “importancia” de mantener una “posición común” sobre el programa nuclear iraní, informó la Casa Blanca.
Ambos dirigentes, que conversaron por teléfono por iniciativa del presidente ruso, se pusieron “de acuerdo (en la necesidad de aprobar) una resolución del Consejo de Seguridad”, agregó la Casa Blanca en un comunicado, dando así por sentado que Moscú acabaría dando su apoyo al texto. *
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