Detectives llegan a Rusia mientras se agudizan las tensiones por caso del espía
Detectives de la unidad antiterrorista británica de Scotland Yard llegaron ayer a Moscú para investigar la muerte del ex espía ruso Alexander Litvinenko, al tiempo que se agudizaron las tensiones entre Rusia y Gran Bretaña por este caso.
La llegada a Moscú de un equipo de detectives para investigar la muerte del ex espía –quien en su lecho de muerte acusó al presidente ruso, Vladimir Putin, de haberlo envenenado– coincide con nuevas acusaciones del Kremlin, que estima que este caso asesta un «golpe» a sus relaciones con Gran Bretaña.
La controversia por el envenenamiento de Litvinenko con la sustancia radiactiva polonio 210 asesta un «golpe» a las relaciones entre los dos países, declaró el lunes el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.
Gran Bretaña intenta por su lado minimizar los roces provocados por este caso, reiterando que ha pedido ayuda a Rusia para investigar la muerte del ex espía y que Moscú le ha prometido toda su colaboración.
Al mismo tiempo, la Agencia de Protección de Salud británica indicó este lunes de tarde que está examinando dos nuevos lugares en Londres para ver si hay rastros de radiactividad, que se suman a más de una decena de sitios investigados. *
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