Aníbal Ibarra al Parlamento
Es un fuerte desafío. Hace menos de un año fue destituido de su cargo como consecuencia de la tragedia de la disco Cromañón, que dejó el saldo de 194 muertos el 30 de diciembre de 2004. La deposición del alcalde fue una audaz maniobra política que motorizó la derecha porteña que se alinea con el empresario Maurico Macri, que sacó réditos del dolor de los familiares de las víctimas. Detrás de la tragedia todos aquellos de derecha e izquierda que tenían cuentas con Ibarra se sumaron a su descabezamiento, a pesar de que la jueza que sigue el caso de la disco lo sacó del expediente.
Ibarra hizo su anuncio desde Caracas donde presenció las elecciones y el triunfo el coronel Hugo Chávez y antes había participado de los festejos del 80 aniversario de Fidel Castro, dos datos que permiten suponer sobre qué coalición trabaja actualmente.
Lo que no aclaró Ibarra es si peleará una banca en la Cámara alta o en la Cámara baja ya que en la Capital Federal se renuevan tres escaños el año próximo. La disputa por el distrito añade a la elección del jefe de gobierno la renovación de 30 escaños de la Legislatura, 13 bancas para la Cámara baja y tres senadores nacionales.
Ayer el ministro de Educación Daniel Filmus negó que Néstor Kirchner le haya pedido que vaya como pretendiente a la jefatura de gobierno, pero no descartó que él fuera el candidato del kirchnerismo. Es que el Presidente, y sobre todo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, no quieren que el actual alcalde, que reemplazó a Ibarra, Jorge Telerman, sea la nave insignia del kirchnerismo en esta ciudad.
Telerman está armando su propia coalición para ir por la reelección que la carta magna local contempla. Tiene como aliados a los socialistas porteños, a un sector de la Unión Cívica Radical, a una grupo no desdeñable del Frente Grande, que era la columna vertebral en dos elecciones que llevaron a Ibarra a la jefatura de gobierno y a grupos peronistas, inclusive algunos que no comulgan con Kirchner. Telerman sostiene que lo que está un disputa es un proyecto para la Ciudad, y que él se incluye en el espacio kirchnerista.
Ibarra ha quedado distanciado de Telerman; sospecha que nada hizo para evitar ser destituido. Cierto o no, Ibarra junto con el peronista de izquierda Miguel Bonasso intentan conformar una coalición progresista junto al líder del cooperativismo local, Carlos Heller, que se define como «izquierda independiente». Heller preside el banco Credicop, que es uno de los más fuertes del país.
Al gobierno nacional le importa que las elecciones de este distrito se realicen el cuarto domingo de octubre, coincidiendo con las presidenciales. Pero la carta magna local autoriza a Telerman a convocar los comicios locales en otra fecha. Es un arma que guarda para sus negociaciones con el Presidente. Una encuesta, a la que tuvo acceso este periodista, otorga a Telerman el primer lugar, incluso por encima de Mauricio Macri a quien los analistas le asignan la victoria en el primer turno, pero con dudas en el balotaje.
Macri aún no sabe si irá a pelear por su sueño de ser el alcalde porteño, o por la gobernación de la provincia de Buenos Aires, lo menos probable ahora que Kirchner puso en ese distrito en carrera al vicepresidente Daniel Scioli. También tiene consejeros que le aconsejan ir por la presidencia del país que, aunque no gane, lo colocaría como jefe de la oposición. Un verdadero rompecabezas. *
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