En su primera misa en tierras del islam y ante sólo 500 cristianos

El Papa Benedicto XVI pide paz para el conflictivo Oriente Medio

«Que el amor y la paz estén con vosotros», dijo el Papa en turco al inicio de la ceremonia en ese modesto lugar santo, situado en las inmediaciones de la localidad de Efeso y a unos 100 km al sur del puerto egeo de Izmir.

En un día soleado, varias decenas de los 500 peregrinos que se encontraban en el lugar recibieron al Sumo Pontífice agitando banderas blancas y amarillas, los colores del Vaticano, y otras rojas de la República de Turquía. Algunos enarbolaban hojas de palma.

«Desde esta ribera de la península de Anatolia, puente natural entre los continentes, invocamos la paz y la reconciliación, antes que nada para aquéllos que viven en la tierra que llamamos ‘santa’ y que como tal es considerada por los cristianos, los judíos y los musulmanes», dijo el Papa durante la homilía.

«Â¡Paz para toda la humanidad!», exclamó. «Necesitamos esta paz universal», insistió el Papa, de 79 años, quien llegó a Efeso en el segundo de sus cuatro días de estancia en Turquía, un país de mayoría musulmana.

«La Iglesia está llamada a ser no sólo el heraldo profético, sino incluso más, un ‘signo y el instrumento’ de esta paz», explicó.

Benedicto XVI recordó que María es venerada por los cristianos como madre de Jesús, pero también «es amada y venerada por los musulmanes».

«El Papa (…) dijo más o menos lo que llevamos en el corazón», afirmó Marina Bandirma, de 56 años, una norteamericana casada con un turco que reside en la aledaña localidad de Kusadasi.

«Creo que el Papa podría haber ayudado a acortar el abismo» entre musulmanes y cristianos, comentó.

Su marido Enver, de 59 años, que es de confesión musulmana, asintió.

«Era importante venir aquí durante un día tan especial», consideró. «Es el dirigente espiritual de mil millones de personas, es una de las personas más importantes sobre la Tierra», añadió.

A la pregunta de qué opinión le merecían los comentarios polémicos del Papa, que en setiembre relacionó implícitamente islam y violencia, Bandirma responde con misericordia.

«Ya había pedido perdón después del discurso de setiembre, pero no lo comprendimos», opinó este ingeniero jubilado. «Hoy pudimos ver que es sincero cuando dice que quiere un acercamiento con musulmanes», afirmó, añadiendo que espera que «las semillas que él ha sembrado den fruto».

La misa del miércoles, como cada paso del viaje papal, se desarrolló bajo imponentes medidas de seguridad, con militares que controlaban los documentos de identidad de los invitados y de los periodistas antes de permitir su acceso a la Casa de María.

Un grupo de 20 católicos – latinos, armenios y siríacos – se dirigió al lugar tocando la guitarra y entonando el Gloria.

«Es una gran oportunidad poder ver al Papa, sobre todo la primera vez que él viene a un país musulmán», dijo Fernando Alcázar, un español de 45 años que reside en Izmir.

El supuestamente explosivo viaje del Papa amainó el martes con sus declaraciones apaciguadoras y las del gobierno turco que atenuaron las consecuencias nefastas del discurso de septiembre en Ratisbona (Alemania).

Luego el Papa viajó a Estambul, la antigua Constantinopla, donde en vez de la muchedumbre entusiasta a la que está acostumbrado, fue recibido por policías alineados en las carreteras y francotiradores de élite en los tejados.

En Estambul se reunió con su anfitrión el patriarca Bartolomeo I, representante espiritual de los ortodoxos, con quien conversó en varias ocasiones para impulsar el diálogo entre los católicos y la Ortodoxia. En este sentido, una declaración conjunta que ambos líderes religiosos firmarán hoy jueves ha generado gran expectación.

Ayer de tarde Benedicto XVI oró en la iglesia patriarcal de San Jorge y mantuvo un encuentro privado con Bartolomeo I. *

 

Al Qaeda

El autoproclamado «estado islámico en Irak», dominado por la sección iraquí de la red terrorista Al Qaeda, criticó la visita del Papa Benedicto XVI a Turquía y estimó que se trata de una «campaña de los cruzados contra el islam», en un comunicado publicado en Internet el miércoles.

«Tras la derrota de los cruzados en Irak y Afganistán, el Papa del Vaticano vino a Turquía para movilizar para la campaña de los cruzados contra el islam», escribe el portavoz del «estado islámico en Irak» en este comunicado.

«Esta visita también pretende apagar la llama del islam en nuestros hermanos musulmanes en Turquía para mantenerlos en los fangos del Estado laico fundado por el judío Ataturk (Mustafá Kemal, fundador de la Turquía moderna) y empujarlos hacia la Unión Europea», prosigue el boletín.

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