"La esperanza ha vencido", Rafael Correa fue electo ayer presidente de Ecuador
Pese a que Noboa dijo que esperará el escrutinio oficial antes de pronunciarse sobre el resultado, Correa no dudó en proclamarse vencedor.
«La esperanza ha vencido, recibimos este triunfo con serenidad y humildad», dijo Correa en su primera declaración tras los comicios. «Hemos vencido», añadió.
Un sondeo de la firma Cedatos-Gallup, divulgado por el canal Ecuavisa, reveló que Correa obtuvo el 56,8% de los votos contra el 43,2% de Noboa, aliado de Estados Unidos.
Otro estudio de la compañía Market dio al izquierdista el 57,9% de los sufragios y a Noboa el 42,01%.
En tanto, una investigación de los canales Teleamazonas y Telesistemas anunció un 57% de la votación para Correa y 43% para el aspirante por Alianza País, al concluir el balotaje.
Asimismo, un conteo rápido de la ONG Participación Ciudadana confirmó la victoria de Correa precisando que obtuvo el 56,9% de la votación contra 43,1% de Noboa, que desconoció las proyecciones. Los resultados oficiales se empezarán a conocer a las 00H00 GMT y el veredicto definitivo no se anunciará antes del martes. Noboa dijo que esperará dicho escrutinio.
«Una vez que termine de esclarecerse todo, obviamente si quedo convencido lo reconoceré como ganador», señaló Noboa.
El multimillonario, que se postuló por tercera vez a la presidencia, añadió que si encuentra evidencias de fraude no dudará en denunciarlo.
«Si me vuelven a hacer un fraude como el de 1998 (en la segunda vuelta con Jamil Mahuad) lo denunciaré, y si pienso que efectivamente he ganado y no me han hecho fraude, reivindicaré el triunfo», indicó.
El sábado la misión observadora de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidió a los candidatos no proclamar victoria antes de que concluya el cómputo oficial. Correa, elegido para el período 2007-2011- había perdido la primera vuelta del 15 de octubre, cuando Noboa -el hombre más rico del país- logró el 26,8% de la votación contra 22,8% de su rival. El ex ministro de Economía denunció entonces un fraude y advirtió sobre irregularidades en la campaña para la segunda vuelta, salpicando al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y a la misión de la OEA.
Noboa -enemigo declarado de los gobiernos de Venezuela y Cuba- había dicho previamente que era víctima de una «guerra sucia del Diablo» para impedir lo que consideraba un triunfo seguro, culpando a un canal cuyos periodistas ordenó desalojar a empellones del colegio.
Los ecuatorianos eligieron a Correa tras una década de inestabilidad política en la que ninguno de los tres presidentes elegidos culminó el mandato, presionados por revueltas populares que se saldaron con su destitución en el Congreso.
Correa insistió el domingo en que sólo reconocería una derrota si había transparencia y celebró el retiro del jefe veedor de la OEA, el ex canciller argentino Rafael Bielsa, a quien acusó de «parcialidad» y de haber ocultado anomalías que según él configuraron un fraude en las elecciones del 15 de octubre.
El sábado el secretario general del organismo, el chileno José Miguel Insulza, llamó sorpresivamente al diplomático a Washington para que entregue «toda la información relativa» a los comicios. El mandatario Alfredo Palacio, que concluirá su mandato el 15 de enero, confió en que «el candidato que no sea elegido reconozca al nuevo presidente y admita su derrota».
De confirmarse los resultados, Correa habría ganado gracias a un electorado que al tiempo que rechazó a la clase política temió un triunfo de Noboa, estimaron analistas. Correa «representa el rechazo de varios sectores a un sistema político considerado inepto y corrupto, pero que también tiene razones para temer a Noboa porque lo considera muy influyente como para darle más poder», dijo a la AFP Fernando Bustamante, de la Universidad San Francisco (privada). *
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