Tensión y violencia en Irán
Las explosiones que en la noche del sábado golpearon el corazón político del régimen islámico, en el sur de Teherán, empanan la campana electoral a menos de dos semanas de las legislativas y las celebraciones del vigésimo primer aniversario de la revolución.
Estas explosiones, reivindicadas por la organización de los Mujaidines del pueblo, principal opositor armado al régimen islámico, fueron causadas en principio por tiros de cohetes RPG-7 que apuntaban al domicilio del ex presidente Ali Akbar Hachemi-Rafsandjani, según los testigos.
Por lo menos tres explosiones se produjeron en el interior del palacio de Mármol, ocupado en otras épocas por el Sha de Irán y que actualmente es la sede del Consejo de discernimiento, una instancia de arbitraje político del régimen, presidido por Rafsandjani.
«El ayatollah Rafsandjani era el objetivo principal de los terroristas», escribió en primera plana ayer el periódico centrista Entekhab.
Rafsandjani, que pretende la presidencia del parlamento, tiene el respaldo de los moderados y de los conservadores, pero su candidatura molesta a los reformadores próximos al presidente Mohammed Jatami.
A pesar de la atribución del atentado a los Mujaidines del pueblo, los diarios reformadores emitieron dudas respecto al origen de las explosiones.
El periódico Bayan, cercano al presidente Jatami, subrayó que estas explosiones eran «sospechosas» y parecían estar «ligadas» a la reciente campana del clero contra el cotidiano Azad por sus caricaturas «insultantes» de un religioso conservador.
Por su lado, el diario económico Akhbar Eghtessade aseguró que recibió, unas horas antes del atentado, un comunicado de la «Organización de los Fedayin del islam puro de Mohammed», amenazando con realizar nuevos atentados. Este grupo integrista dio que hablar con motivo de las muertes de oponentes y de intelectuales en 1998.
Según la televisión del Estado, un obrero de 29 anos, que trabajaba en una imprenta gravemente afectada por una de las explosiones, murió y cinco personas fueron heridas. El atentado fue realizado mientras que el país vive al ritmo de las festividades del 21o aniversario de la revolución y organiza para el viernes una gran manifestación en la plaza de Azadi (Libertad), al oeste de Teherán, para conmemorar la caída de la monarquía en Irán, el 1o de febrero de 1979.
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