Daniel Ortega, el ex presidente sandinista, encabeza los comicios de Nicaragua
Según la legislación vigente, el vencedor será el candidato que obtenga el 35% de los votos y una diferencia del 5% con el segundo.
Estos resultados confirman los difundidos previamente por la organización independiente Etica y Transparencia que a raíz de un conteo rápido en 1.200 mesas, concluyó en la victoria de Daniel Ortega, con el 38,4%, frente al 29,52% de Montealegre. Este resultado tiene un margen de error del 1,7%.
José Rizo, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha) ocupa el tercer lugar con el 20,33%, seguido por Edmundo Jarquín (Movimiento Renovador Sandinista) que obtenía un 7,5% y Alternativa por el Cambio de Edén Pastora 0,29%, según el CSE.
Montealegre ha prometido que contará «voto a voto y casilla a casilla» antes de reconocer la victoria sandinista. «Esto no se ha terminado hasta que el último voto no esté contado», advirtió.
Estados Unidos, que apostó fuerte por el candidato de la ALN, esperará también a conocer los resultados oficiales definitivos antes de pronunciarse, después que la víspera, la delegación enviada por el presidente George W. Bush sembrara las dudas sobre la limpieza del proceso que contó con una afluencia masiva del pueblo nicaragüense.
Según la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) los comicios nicaragüenses se desarrollaron «ajustados a la ley», con una participación del 70% de los ciudadanos empadronados por el CSE, 3,6 millones, aunque en realidad podrían ser 2,8 millones, si se descuentan los muertos y los emigrados.
«Estamos satisfechos con la forma en que se llevó la elección en Nicaragua», dijo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, desde Chile.
El presidente del Instituto para el Desarrollo de la Democracia, Mauricio Zúñiga, dijo que en las mesas vigiladas por sus observadores se había registrado alguna irregularidad, aunque no «alterará la legitimidad de los datos ni de los comicios».
Hay 42 mesas impugnadas hasta el momento, según admitió el presidente del CSE, Roberto Rivas.
El ex presidente peruano Alejandro Toledo, en calidad de observador, aconsejó a que los candidatos esperen a tener la mitad de los votos escrutados antes de hacer celebraciones.
Los partidarios de Ortega, que suscita recelo de la administración estadounidense por su pasado revolucionario y sus relaciones con líderes como el venezolano Hugo Chávez o el cubano Fidel Castro, no dudaron en salir a la calle a celebrar su ventaja en estos comicios marcados, que revivieron la polarización característica de la Guerra Fría.
Estados Unidos no dudó en ejercer todo tipo de presiones durante la campaña electoral, incluida la amenaza de bloquear las remesas que envían los emigrantes nicaragüenses a sus familiares en caso de una victoria de Ortega.
Ortega tomó el poder por las armas tras la revolución de 1979, ganó elecciones en 1984 y las perdió frente a Violeta Chamorro en 1990. En este tercer intento de recuperar la presidencia, adoptó un edulcorado discurso, plagado de referencias a Dios, el amor al prójimo y su deseo de realizar una «revolución espiritual y solidaria».
Los nicaragüenses también renovaron los 90 escaños de la Asamblea Nacional.
Según Etica y Transparencia, una organización independiente de gran prestigio nacional e internacional que ha utilizado una muestra de 1.200 juntas receptoras de voto, el candidato del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) es el vencedor de los comicios del domingo con el 38,4% de los votos.
Los resultados del conteo rápido realizado por esta organización, que desplegó observadores en cada una de las 11.274 Juntas Receptoras de Voto instaladas en el país, están basados en una muestra representativa de 1.200 juntas. Tienen un margen de error del 1,7%. *
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