Proselitismo
Equipados con listados, teléfonos y buen calzado, voluntarios demócratas y republicanos hicieron el lunes un último esfuerzo para convencer a los electores norteamericanos de votar el martes, convencidos de que la composición del Congreso dependerá de su capacidad de movilización.
La gran confederación sindical estadounidense AFL-CIO invirtió 40 millones de dólares y enroló a 100.000 de sus miembros para hacer cinco millones de llamadas telefónicas y golpear 3,5 millones de puertas entre el sábado y el martes, dijo un portavoz, además de todos los contactos en los puestos de trabajo.
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