"Nunca fui a un restaurante, nunca fui a un cumpleaños, nunca fui a una fiesta"
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que su vida de gobernante es como estar en una prisión o en un convento y aseguró que nunca nadie lo vio borracho.
«Hace cuatro años que estoy en la presidencia y nunca fui a un restaurante, nunca fui a un cumpleaños, nunca fui a una fiesta», dijo al diario Folha de Sao Paulo en una entrevista publicada este jueves.
«Yo digo que yo y Marisa (la primera dama) somos prisioneros o del Palacio de la Alvorada (la residencia oficial) o de mi apartamento» en Sao Paulo, añadió.
«Si uno de esos de la alta sociedad (…) se emborracha, es chic, estaba descontraído. Ahora, si Lula toma un whisky, Lula está bebiendo. Entonces, para evitar eso no voy (a fiestas y restaurantes). Para mí esto aquí es como si estuviera en un convento», añadió.
«Es un prejuicio, porque si un presidente (de la alta sociedad) tomara un whisky en un cóctel, sería chic. Lula no», afirmó el ex líder sindical que llegó a la presidencia en 2003.
«Dudo que un periodista en este país, dudo, me viera borracho. Dudo que ustedes encuentren a un sindicalista de este país que me haya visto borracho», insistió.
El presidente dijo no estar arrepentido de haber querido expulsar del país al corresponsal del diario The New York Times, Larry Rother, que en 2004 aludió en un artículo a supuestos excesos de Lula con la bebida.
«No. No me arrepiento de lo que hice», afirmó, aunque luego dio marcha atrás y dejó sin efecto la expulsión del periodista.
«Soy una persona que tiene flexibilidad. Yo no quería armar un escándalo con aquello porque el espíritu de la corporación (periodística) es muy fuerte. La historia va a consagrar eso», afirmó Lula. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad