Nicaragua: sexo, intrigas y destapes de corrupción
Revelaciones sobre supuestos amoríos, influencias de poder, brujería y otras artes surgieron con estridencia en la campaña electoral nicaragüense a tres semanas de que se celebren los comicios presidenciales y legislativos del 5 de noviembre próximo.
La tediosa campaña electoral, que llegará a su fin el 1 de noviembre, fue sacudida con escandalosas insinuaciones de alcoba que vinculan a dos mujeres candidatas a diputadas con el ex presidente Arnoldo Alemán, cuando éste ejercía la presidencia (1997-2002).
Los escándalos sexuales, poco frecuentes en las contiendas electorales en Nicaragua, parecen parte de una propaganda sucia que asoma aunque con timidez en esta justa electoral.
Los ataques contra las candidatas a diputada por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN-derecha) Jamileth Bonilla y Rhina Cardenal fueron lanzados por el jefe de campaña del Partido Liberal Constitucionalista (PLC-derecha), Enrique Quiñonez.
Con lágrimas incontenibles, la actual diputada Jamileth Bonilla, otrora secretaria de organización del PLC y ahora miembro de la disidente ALN, calificó los ataques de Quiñones de «actitud cobarde».
En su defensa Bonilla manifestó que Quiñonez únicamente ataca a mujeres «solas» y no a las que están casadas.
«Parece que la campaña de difamación que habían emprendido en contra de todos los candidatos y candidatas de ALN, ahora se ha pasado al límite de denigrar a las mujeres de Nicaragua», comentó por su parte Cardenal.
La fémina demandó al candidato presidencial del PLC, José Rizo, a que «controle» a su jefe de campaña al tiempo que solicitó que aclare y rectifique lo dicho por éste.
La publicación Trinchera de La Noticia, afín al PLC, denunció que adversarios a esta agrupación investigan «intimidades» de la vida privada de Rizo, relacionadas con dos divorcios, las cuales serían ventiladas públicamente antes de que culmine la campaña política. *
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