19 muertos y 70 heridos tras la explosión

Mortal atentado en mercado paquistaní

Otro nuevo ataque misterioso ocurrido en este país que, al igual que los anteriores, no fue reivindicado por ningún grupo.

La bomba iba escondida en una caja de uvas en el interior de un camión procedente de Afganistán, país que limita con Pakistán, y estalló a las 9 GMT cuando decenas de obreros descargaban la mercancía.

El jefe de la policía, Nasir Khan Durrani, sostuvo que el propósito del episodio de violencia es el de «aterrorizar a la población» y destacó que revistió iguales características de los atentados anteriores.

El conductor del camión fue arrestado y ya fue interrogado por la policía, a pesar de lo cual se desconocen los móviles y los responsables del ataque perpetrado en el horario de mayor afluencia de gente en el lugar.

Las víctimas fatales, que al principio fueron 12, aumentaron a 19 pero no se descarta que se produzcan otros fallecimientos, ya que varios de los heridos se encuentran graves.

El pasado 3 de setiembre estalló una bomba escondida en un autobús en Lahore, capital de la provincia de Punjab, donde tres personas murieron.

El 23 de julio en Quetta, en el noroeste del país, nueve soldados murieron cuando una potente bomba escondida en una bicicleta explotó cerca del hospital militar.

En total, las víctimas de todos los atentados cometidos en lo que va de este año fueron más de cien, ninguno de los cuales fue reivindicado y que se produjeron en su mayoría en Punjab.

Funcionarios pakistaníes atribuyen la responsabilidad de los ataques a los servicios secretos de la India, país contra el cual combatieron tres guerras (1947, 1965 y 1971) y otra no declarada en 1999 en la región de Kargil, en el Cachemira indio.

Nueva Delhi desmintió las acusaciones y, a su vez, considera que el ejército y el gobierno militar pakistaníes son los que manejan la rebelión secesionista que desde hace 11 años sacude el estado de Cachemira.

Precisamente en las últimas 24 horas, 25 personas murieron en ese estado indio a raíz de enfrentamientos entre guerrilleros separatistas y el ejército indio.

Doce guerrilleros pertenecientes al grupo de Hizbul Mujahedin fueron abatidos en una batalla que tuvo lugar en el distrito de Poonch, cerca de la frontera con Pakistán, mientras que otros nueve perdieron la vida en otras zonas de Cachemira.

También dos soldados y dos civiles murieron en los choques.

Según la India, al menos dos mil miembros de las «brigadas internacionales islámicas» que tienen bases en Afganistán y Pakistán son activistas en Cachemira. Todos los grupos separatistas tienen sus bases en Pakistán y reclutan abiertamente a voluntarios para la «guerra santa» contra India. En agosto pasado, la Policía pakistaní arrestó a ocho sospechosos de haber participado en algunos de los atentados misteriosos.

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